A veces se hace muy difícil encontrar la Verdad pues la ocultan capas y capas de mentiras. Además hemos de pensar que la Verdad lo rige todo, se encuentra en la Esencia de todo. Conocer la verdad absoluta nos convertiría automáticamente en Dios mismo, en el Creador. Por ello hemos de ir avanzando poco a poco en el camino de reconocer la verdad y conectar con ella.

Para ello, la manera más sencilla que tenemos a nuestro alcance es detectar la mentira, desenmascararla, para poder acercarnos al eje de lo que ES y lo que SOMOS.

Es difícil poder afirmar «esto es toda la Verdad». Es fácil poder afirmar «esto resuena en mi como cercano a la Verdad» porque nos hace sentir diferentes, con una certeza y una plenitud que nos indica que estamos en buen rumbo y comprendiendo poco a poco lo esencial, pero es mucho más fácil detectar aquello que automáticamente NO ES VERDAD, pues no entra en los parámetros básicos de generar orden, armonía, aportar luz, equilibrio, serenidad.

La Verdad es enemiga de las incongruencias.

Por tanto, si ponemos atención e intención en nuestro alrededor y en nuestro día a día, para ir detectando aquellos patrones, aquellas falsas verdades impuestas que damos por hecho, vamos a poder ir desenmarañando todo ese  mundo de falsedades que nos distorsiona el Ser y vamos a poder ir desvelando, más y más luz, de la verdadera fuente.

Es un camino imparable de autoconocimiento y transformación vital y del mundo. Es reconocerse como parte de la vida creadora en movimiento. Somos en realidad descubridores de la mentira y portadores de la Verdad que ya reside en nosotros. No se trata de buscar la Verdad, sino de eliminar nuestras mentiras.

Cuando te quitas las mentiras, sale a relucir de forma natural la Verdad. La Esencia entonces fluye. Ese es el juego.

Pero no todo el mundo está dispuesto a jugar a este juego.

El miedo a la Verdad

Mucha gente parece que no puede ver la mentira que le rodea. En realidad, se niegan a querer ver la Verdad. Estas personas están extremadamente atrapadas por el miedo. Tienen un miedo atroz al cambio. Quieren la falacia de la ‘falsa seguridad de lo conocido‘, lo heredado, lo impuesto incluso antes que dar un paso hacia lo que llamarían ‘incierto’. En realidad te muestran una precaria confianza y estima en ellos mismos y en la vida.

Irresponsablemente, se niegan a querer ver, e intentan cortar la conexión de su Esencia Divina a cambio de integrarse en la irreal película de la trama del mundo en el que han nacido.

Ignorantes de sus dones, de su misión, de su potencialidad. Relegando al alma a un cuarto oscuro para tratar de apagar la propia luz, que los haría vibrar y sentir que son mucho más que lo que pretenden ser, la luz de la esencia que nos liga al no tiempo, a la eternidad, a la fuente.

El miedo a romper la cáscara del huevo para aventurarnos en un ser vivo, en aceptar nuestra individualidad que implica automáticamente responsabilidad, y que nos invita sí o sí a decidir, a saborear la libertad, a vivir en libertad de actuar y por supuesto, aceptar también nuestra conexión divina, es decir, reconocer nuestro valor intrínseco que debería traducirse en un movernos con confianza, de manera armónica, sintiendo al otro, sintiendo todo, porque formamos parte conjunta con todo lo que nos rodea.

Y tenemos la capacidad, siempre que asumamos la responsabilidad pertinente que hemos mencionado, de comprender y actuar para que nuestro mundo se genere con nuestra ayuda de manera de que encaje como de un gran puzle se tratase y nosotros fuésemos indispensables para la belleza del resultado final.

¿Por qué esta gente no quiere romper su cáscara y se niegan a reconocer que viven en la mentira y el engaño

¿Quizás estén completamente manipulados, por no decir deshumanizados?

¿Se le puede activar de nuevo su chispa divina?

Solo con volver a Sentir lo que en algún momento sin duda han sentido, surge la evidencia de que somos más que una marioneta en un cuadro sub-realista, caótico y sin sentido. Y a partir de ahí, se puede recuperar al Ser Humano en esencia que yace dormido o drogado o aplastado entre paradigmas de engaño y deshumanización.

Es hora de activar tu Chamán Interior y practicar en tu día a día la limpieza de mentiras para que reluzca la Verdad que ya está en ti.

¡Atrévete a destruir los paradigmas que ahogan tu Sentir! El premio es Divino. La Dicha se instaurará en ti.

¡Alura! La Magia de la Vida está en la Alegría del corazón.

 

 

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