Cuando tomas el Buen Rumbo, empiezas a transformar tu vida acorde a tu Sentir.

El Rumbo no es un destino, sino es más hacerte caso y actuar en tu día a día en consecuencia, en coherencia. El Buen Rumbo se consigue cuando llevas tu brújula interior activa.

Encontrar el Buen Rumbo es hacer caso a tu Sentir. No es tanto escoger un camino de vida, o voy a ser esto o voy a conseguir tanto,… se trata de voy a ser cada día más yo, más auténtico.

En el momento que eres o llevas tu vida siendo más pleno, siendo más tú, haciéndote más caso, sin máscaras, sin objetivos impuestos sin sentido, sin darle más importancia hacia adonde, sino centrándote en tu esencia, estarás ya en el Buen Rumbo.

Estarás creando, construyendo, vicenciando una manera de ver, de sentir la vida con la que te vas a encontrar mejor.

Sabrás que estás en Buen Rumbo, porque de esta manera, este enfoque vital, te empieza a generar la certeza. Y esta certeza te dará confianza en la vida, y alegría de Vivir.

Por lo tanto, el Buen Rumbo tiene que ver con tu Sentir, con ser coherente contigo, con ser valiente, con actuar, en no tener miedo en cambiar cuando así lo Sientas.

El Buen Rumbo siempre te hará disfrutar de la Vida

Todo lo que hagas en tu buen rumbo te hará disfrutar y todas las dificultades que aparezcan serán retos que serás capaz de superar.

El buen sabor del esfuerzo que hagas cuando estés en tu Buen Rumbo será muy diferente al sabor desagradable del sacrificio (que horrible palabra sacrificio: Esfuerzo, pena, acción o trabajo que una persona se impone a sí misma por conseguir o merecer algo o para beneficiar a alguien).

Cuando actúas desde el Buen Rumbo no te impones, sino que fluyes con lo que te es natural.¡Qué importante es entender esto!. Evidentemente, puedes decidir hacer algo para beneficiar a alguien si así lo sientes, pero no será algo impuesto, algo que vaya contra tu Sentir, algo contranatura.

El Rumbo también implica cambio porque debes estar atento a ti mismo (auto-observación). Saber cambiar de Rumbo cuando lo necesites, cuando así lo sientas. Un cambio siempre con Sentido, tu Sentido.

El Rumbo nunca te va a decir: “tienes que ser cantante, que es un camino, un objetivo, un destino concreto”. El Rumbo va a ser: “Tomo consciencia, no me niego más que mi Don, lo que me llena más el corazón, es cantar y por lo tanto canto, quiero que las canciones broten en mi vida y quiero que mi vida no le faltan canciones«.

Puede que en un momento, si le doy el peso que esa parte de mi esencia tiene realmente en mi vida, me acabe dedicando mi tiempo o una parte de mi tiempo a cantar. A lo mejor no lo haré profesionalmente (o si) pero seguramente incorporaré, de alguna manera,  las canciones en mi vida (en la ducha, en mi hija,…) y ello me hará disfrutar ese momento de experiencia vital.

Muchas veces nos centramos en el personaje, aquello que nos venden, que todo queda una fantasía en nuestra cabecita y dejamos lo importante que es la acción, que en este caso es cantar.

Esto es un solo ejemplo.

Se consciente de tus dones y ponlos al servicio de la vida

Ignoramos nuestros dones, aquello que nos hace vibrar. Y es importante tomar conciencia de que aquello que me hace vibrar es algo que hace vibrar al entorno.

Hay que quitarle el revestimiento a los dones de mágicos, que son exclusivos. Pero si que es vital comprender (y experimentar), que si yo vibro, mi entorno vibra.

Si yo vibro, yo estoy cubriendo mi parte. Vivir en armonía y desarrollarme como un ser consciente que siente, que actúa y crea su vida en armonía, utilizando sus recursos que les hace vibrar.

Hay mucha gente que le gustaría escribir, pero se quedan en la autocensura de que no van a ser como grandes escritores reconocidos. Pero el éxito no es llegar a ser tal personaje reconocido, sino reconerse uno mismo, su sentir, lo que anhela y desplegarse y sobre todo experimentar,…

A lo mejor ya escribes y ya sacias lo que sentías y de ahí pasas o te das cuenta que eres un buen calígrafo, o !yo que se!, ello te llevará a descubrir nuevas puertas que te harán sentir “WOW” en tu interior.

Los dones no son en exclusiva, se pueden y  se deben compartir.

¡ALURA!: La magia de la vida está en la Alegría del corazón.

Te animamos a participar en nuestros Talleres y Retiros en el que encontrarás un espacio y recursos para revisar y recuperar tu Buen Rumbo.

 

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