Que el mundo en el que vivimos es un caos, no es ninguna novedad. Quizás lo que no sea tan normal es que asumamos que es natural esta forma de vida, continuamente en crisis, continuamente caótica, sin replantearnos alternativa alguna.

Quizás este caos, este sin sentido, se deba al deterioro de la conciencia, al alejamiento del propio Sentir y de nuestra implicación en la generación del mundo en que vivimos.

Si nos paramos un momento a Sentir, es probable que nos demos cuenta de como nos arrastra este sistema caótico de vida y que comprendamos que en nuestras manos reside el vivir de otra manera y que tenemos opción de enfocar las cosas de manera diferente.

Para ello es evidente que debemos centrarnos en desarrollar la vía alternativa y dejar de alimentar el sistema y por supuesto depender mucho menos de él.
 


 

Soberanos de nuestra vida

 
Se trata de ser responsables del manejo de nuestra propia vida y ser autosoberanos en la mayor medida posible, tomar las riendas.

La independencia, tal como lo vemos nosotros, no tiene tanto que ver con fronteras o países, sino con la propia libertad individual que en respeto con la comunidad y con la vida nos convierte en inter-dependientes, desarrollando un flujo de intercambio del propio valor personal que genera el equilibrio en el mundo.

Para dar los primeros pasos en este sentido, como todo en lo que hacemos y vivimos, lo primero que tenemos que hacer es frenarnos, pararnos, y Sentir.

Cuando te conectas al Sentir puedes empezar a discernir, a ser capaz de cuestionarte lo que te rodea, ver sus incoherencia y redirigir tu vida hacia alinearte con lo que tiene sentido y te devuelve el equilibrio.
 


 
Desconecta con lo que te tiene enchufado y te hace vivir en automático y conecta contigo.

Cuando prestas atención y filtras con el Sentir, puedes darte cuenta de muchas cosas.

¿Quizás tienes la sensación de vivir en agobio constante?
¿Quizás siempre vas con prisa?
¿No tienes tiempo?
¿Quizás tengas la sensación de que el mundo está lleno de desigualdades, de injusticias?
¿Es absurdo, pero sigues ahí sin cambiar nada?
 

¿Y si cambiases tu paradigma?

 
Seguramente tu día a día esta lleno de distracciones que te impiden centrarte en lo que realmente necesitas. Una de las primeras acciones sería liberarte de todas esas distracciones que te alejan de ti mismo y de tu camino.
Cuando empiezas a gestionar mejor tu tiempo vas a poder pensar/diseñar mucho mejor lo que necesitas.

Uno de los cebos más peligrosos que nos ofrece la sociedad es precisamente el empuje hacia consumir, tanto en tiempo (entretenimiento) como todo aquello material que se nos muestra como objetivo ineludible, pero que en cuanto nos abramos y sentimos, vemos que no es de utilidad en  muchos casos.
 

 
La suficiencia tiene que ver con el equilibrio y el empoderamiento. Que diferente es consumir solo lo realmente necesario, compartir con los demás y si ahondamos un poco más, dejar de consumir para producir, crear. Si nosotros mismos creamos, la liberación y el empoderamiento que se produce en nuestra vida y entorno es abismal.

Ya no esperamos que el sistema nos proporcione. Ya no esperamos que otro nos aporte. Si no que nosotros mismos estamos generando valor, para nosotros y para aportar a los demás.
 

¿En que dependemos y alimentamos al sistema?

 
Además de la cuestión económica, lo que necesitamos es nutrirnos. ¿Y si fuésemos capaces de volver a generar nuestro alimento? Empezando con un huerto, volver al contacto con la Tierra.
No hace tanto, la mayoría de nuestras familias estaban empoderadas con este conocimiento. ¿Y si nos olvidásemos de acumular dinero y nos centrásemos en lo realmente necesario y en nuestro valor?
 

 
El dinero nos sirve para conseguir cosas si estamos en modo consumo, pero quizás hayan otras maneras de conseguir lo que necesito, ya sea creándolo yo mismo o intercambiando el valor que yo produzco por el valor que produce otro. El trueque es una opción.

¿Y si dejáramos de pensar en la enfermedad y nos centráramos en el equilibrio y la salud?

Precisamente, el ritmo de vida de las ciudades, principales centros promotores del sistema actual, nos enferma, nos aleja de respirar bien, de la naturaleza, y nuestra propia naturaleza. Como en el caso anterior, devolvernos el empoderamiento de nuestro propio cuerpo, mente, de nuestro ritmo vital, y recuperar los conocimientos naturales que tenían no hace tanto nuestras comunidades nos retornaría al propio eje.
 

 
Desapegarse de la infraestructura sanitaria será otro paso importante para volver al propio control vital. Hablamos de lo básico, recuperar el propio autoconocimiento para ser capaces de cuidarnos nosotros mismos y nuestras familias y evitar dejar en manos de otros nuestra salud. Haz ejercicio, come sano, pausate y mucho habrás ganado en este terreno.

Recurre al cirujano, al experto cuando sea verdaderamente necesario, como un extra, un accidente, pero no en tu día a día.
 

El modelo de familia y comunidad

 
Otro punto importante es recuperar el peso de la familia, de la comunidad. Parece mentira que nuestra sociedad de aglomeraciones cada vez estemos más aislados y desconectados.

Y si nos dedicásemos a formarnos y a formar a nuestros hijos en lo que realmente sabemos, en lo que es de utilidad, en lugar de dejarlos en manos del sistema cuando somos conscientes de sus precariedades, en la inutilidad de lo que se enseña, del sin sentido de tener encerrados a unos niños como queriéndoles habituar desde chicos al propio sistema sin sentido.
 
convencimiento
 
Las comunidades de antaño eran capaces de transmitir las tradiciones y el saber de generación a generación, pero ahora todo ello se está perdiendo a marchas forzadas. ¿Dónde queda la cooperación entre vecinos? En los pueblos era normal que todos ayudasen a una nueva familia a construir su propia casa, por ejemplo. Volver a ese espíritu de colaboración y olvidar el enfrentamiento, la competición.

Hoy nos muestran un sociedad en la que todo es lucha, todo son bandos, donde lo más importante es escoger bando, tanto en el entretenimiento como en la gestión. Quizás sea lo más importante darse cuenta de que no tiene sentido alimentar ese sistema de poder de dualidad.
 

¿Realmente es útil votar según esta montado el sistema?

 
Quizás en una pequeña comunidad en lo que todos aportan, todos se conocen, si que tiene sentido, pero votar por votar… Nos regimos por una sociedad que no controlamos para nada. Donde hay muchas normas, leyes injustas (mal dichas leyes). Siéntete libre de no callar, no seguir una norma que vaya contra-natura. Eso es lo que te va a dictar tu sentir. Es tu responsabilidad.

Volvamos a compartir con la familia, con la comunidad. Volvamos a sentirnos partícipes de construir nuestro mundo. Olvídate de fantasear con internet, con todo lo virtual que nos aisla y nos desempodera.
 

 
El mundo hay que crearlo desde la realidad, desde el día a día, desde la acción alienada al Sentir, creando belleza y utilidad. No es la primera vez que decimos que la tecnología, cuando te atrapa, cuando estás a su servicio, es un gran paso atrás para el avance de la humanidad.
 

Siempre estas a tiempo

 
Reconecta con tu Ser natural. Poco a poco quítate las mochilas. Comprende que necesitas para ser feliz (mucho menos de lo que se espera).

Comprende que te aleja de tu empoderamiento y suficiencia personal. Suficiencia es completitud, en equilibrio y empieza a labrar pasos en esa dirección. Labra tu propio huerto también.

Si sueñas, piensa en como plasmar ese sueño en tu vida.

Respira a pleno pulmón y vive según las pautas y las normas del corazón.
Nosotros estamos en ello. Si lo sientes, puedes compartir o preguntarnos. Pero ante todo, ¡se valiente!

Alura! La magia de la vida está en la Alegría del Corazón

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