Para ejercitar nuestro Sentir más profundo debemos practicar con nuestro corazón.

Os proponemos una práctica chamánica muy, muy sencilla que irremediablemente os podrá en modo Sentir.

El objetivo profundo de la práctica es que experimentes el volver a la Esencia, a la base, al inicio, al latido, al pulso, al no tiempo, al ritmo de la vida, a la pausa, a la respiración. El abrazo de la vida. Dejar fluir el Sentimiento profundo. Recogimiento. Cerrar los ojos. Ser, simplemente Ser y Sentir que somos minúsculos pero irremediablemente ocupamos más.

La práctica sencillamente consiste en sentarse en el regazo acogedor de alguien ajeno. Poner la mejilla, oreja, en su corazón, con postura recogida, con los ojos cerrados, mientras el otro te abraza y te acoge. Puede surgir un murmullo, o incluso palabras, pero en realidad no es necesario.

Lo principal es concentrarse en sentir su corazón, su vida, para así poder regresar al centro, al origen, sentir la paz de la esencia. Ese momento mágico te conecta con el Sentir, a partir del cual reconocernos en ese centro, punto cero, sin máscaras, como el niño recién nacido en brazos de la madre, de la vida, con los ojos abiertos y la avidez de descubrir y dar sin tapujos.

A raíz de la experiencia, elaborar un propósito.

Habrá gente que sane o saque a relucir aquel tema que le incomode. Es como un cara a cara con la propia verdad. Simplemente con ser capaz de disfrutar ese instante es darse cuenta que a veces pones etiqueta de «cosas importantes» a lo que no es.

La sencillez, el ritmo, el no hacer nada más que Ser. A veces, como en ese momento, es sencillamente glorioso.

Apreciar como nuestro corazón se emociona, se acompasa al del otro. Vibración vital y conjunta, ayuda a volver al eje, a Sentir.

¿Te atreves a ir más allá?

Si fueses más osado, en una segunda interacción, se podría dejar fluir y compartir con el otro lo que venga, cualquier cosa por sencilla que parezca, sin ponerle historia o juicio y lo mismo al que escucha. Sincerarse sobre que se le remueve, que le vibra con el mensaje, que recoge simplemente para el futuro.

Fuera máscaras a la hora de interpretar los mensajes.

 

Después de conectar

Después de conectar con el corazón, con el Sentir, estamos más atentos con los mensajes que nos ayudan a entendernos. Pasa lo mismo con la risa, o el viaje chamánico, por ejemplo.

Por eso, una simple palabra, una simple imagen nos sirve de semilla para descubrirnos en esencia, desde algo que nos remueve del pasado y debemos sanear hasta una idea creativa que debemos desarrollar porque forma parte de nuestro camino. Pueden ser momentos de inspiración.

En realidad, si estuviéramos en eje, podríamos utilizar este recurso en muchas más ocasiones y hacernos caso más veces.

Visionar una llave, leer un mensaje,… cualquier detalle, a priori insignificante, nos haría tomar conciencia de que camino elegir o de muchas otras cuestiones que nos acercarían más a nuestro rumbo.

Todo cuanto nos rodea, nos es de utilidad, nos es necesario. Lo que está a tu alrededor, son recursos útiles. Si está ahí, siéntelo.

ALURA! La Magia de la Vida está en la Alegría del Corazón

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