Te planteas alguna vez ¿Vivo en coherencia? ¿Trabajo en coherencia?

 

Quizás te estés preguntando ¿Qué es la coherencia?

Si buscamos la definición de coherencia, podemos encontrar

1.Relación lógica entre dos cosas o entre las partes o elementos de algo de modo que no se produce contradicción ni oposición entre ellas.

2.Cualidad de la persona coherente o que actúa en consecuencia con sus ideas o con lo que expresa

¿Qué es por lo tanto vivir en coherencia?…y ¿Trabajar con coherencia?…puede que te digas posiblemente: “Si yo ya soy coherente, soy un buen profesional, un buen ciudadano, hago lo que pienso y hago lo que me dicen…evidentemente soy coherente”…e incluso puedes llegar a pensar “Y que más da eso de la coherencia,…”la pasta” es lo que importa” 😉

Aunque quizás no lo creas (aunque en el fondo lo sabes), vivir en coherencia, (y trabajar en coherencia, ya que el trabajo forma parte del vivir, no lo olvides nunca) es esencial para mantener tu salud y poder vivir de forma equilibrada y en paz…e incluso te lleva a tu paz financiera (“la pasta”).

Ya se empieza a hablar de la importancia de respetar la coherencia en la cadena Pensar-Decir-Hacer.

¿Cómo actúas en tu día a día?

 

Ahora bien, vemos que en la realidad, en nuestro mundo del día a día, a pesar que se tiene presente que es insalubre para la persona no respetar esa regla vital, constantemente la estamos rompiendo. De forma consciente o inconscientemente, actuamos muchas veces a lo largo del día de forma incoherente. Ahora me pongo esta máscara aunque no me guste, ahora este uniforme aunque no me sienta bien…

¿Qué te hace sentir una persona que dice una cosa y hace otra?¿Conoces a alguien que actúe así?

La coherencia tiene mucho que ver con la sinceridad. Tantas veces nos autoengañamos. Decimos una cosa, pensamos otra, creemos algo y hacemos otra cosa tan contraria. Sentimos aquello que nada tiene que ver con lo que creemos.

¿Cuantas veces vendemos nuestra coherencia,…para obtener dinero, para obtener “seguridad”, para obtener “amor”, para obtener sexo, para sentirnos aceptados,…? …seguro que piensas…”La vida es así”. ¿Estás seguro?¿Has probado vivir de otra manera, con coherencia?

Actuamos de forma incoherente porque vivimos en el miedo, y el miedo nos lleva a mentir, y lo peor aún, a mentirnos a nosotros mismos. La mentira es la verdadera arma de destrucción masiva.

¿Que sientes cuando te mienten?¿Qué siente cada vez que te das cuenta que actúas en incoherencia, en contra a lo que SIENTES? Son latigazos que acumulas en tu corazón. Heridas que tendrás que sanar…¿Cuándo vas a parar de castigarte?…¡cuando dejes de tener miedo!¡Cuando empieces a hacerte caso!

 

En búsqueda de la Coherencia

 

Buscar el estado de coherencia es vital para poder encontrar nuestro verdadero centro, el foco, donde todo confluye.

Cada vez estamos más atentos y tomamos más conciencia entre el decir y el hacer. Incluso podemos aplicarlo al pensar, decir y hacer, pues la conciencia ampliada nos puede mostrar las incongruencias que aparecen en un momento dado en este aspecto.

Sin embargo sigue siendo el gran olvidado el SENTIR y el Creer (y por ende el Crear). Cuando en nuestras vidas no tomamos conciencia de nuestro SENTIR, se nos imposibilita el correcto alineamiento vital que es lo que aporta la coherencia vital.

Mi propuesta de coherencia es actuar en consecuencia con lo que uno SIENTE, la comunicación más profunda de tu SER.

He podido comprobar que en muchas escuelas de coaching hablan de la cadena creer-pensar-emoción-actuar-resultado, pero yo particularmente, no he visto ninguna que incluya el SENTIR.

Vivimos en incoherencia, por eso tenemos un mundo sin sentido

 

¿SENTIR?

 

SENTIR no solo es emoción o Sentimiento. El sentir es la comunicación pura con tu esencia. A esa esencia llámala alma, corazón, inteligencia superior,…lo que quieras ¿O piensas que sólo eres un animal racional?…vale, puede ser que lo pienses, pero ¿Qué SIENTES al respecto?. A partir de ahora, a esa esencia, a eso YO que está ahí, la llamaremos Alma (¡que palabra tan hermosa!) para entendernos.

El SENTIR genera la idea primera que subyace por debajo de los pensamientos pero queda ofuscada por la maraña de creencias y patrones impuestos. Muchas veces se presenta en forma de intuición, otras de corazonada, otras en tener certeza de algo sin saber porque, otras de sensaciones..

El SENTIR está libre de MIEDOS.

 

Respecto el SENTIR ya he escrito varios artículos (¿Qué es el Sentir?) e incluso tenemos un libro donde se profundiza en este esencial y poderoso concepto para integrarlo en nuestro día a día “El PODER del SENTIR en tu día a día“.

En ningún momento he visto que se contemplase ese SENTIR subyacente que convive en cada instante con nosotros y nos sirve como brújula interior en nuestras elecciones, en nuestras decisiones.

Desde mi experiencia vital propongo otro modelo, en el cual el SENTIR es el eje de todo el proceso. Es una rueda dinámica en donde en cada creencia, pensamiento, emoción, acción, resultado que obtenemos es contemplado por nuestro observador interno. Este observador pone atención a lo que esta sucediendo en el exterior y escucha y analiza las señales que nos emite nuestro SENTIR al respecto. Es un estado de conciencia y presencia continuo en el tiempo.

En muchos casos, estamos muy, muy, muy alejados de conseguir mantener ese estado de coherencia con nuestro SENTIR en cada instante. Pero si es importante empezar a integrarlo poco a poco en los momentos importantes de nuestra vida, para que sin darnos cuenta forme parte del  día a día nuestro actuar en coherencia.

La Rueda de la Coherencia Vital

 

 

Vivir en coherencia con el SENTIR es ese fluir sin nudos, ese trazo infinito que nos hace danzar felices en la danza de la vida.

Tantas veces seguimos partiendo de nuestras creencias heredadas.

Pensamos que si seguimos nuestro instinto, lo que parte de nuestra esencia y SENTIR, si topa con la mochila de pensamientos y creencias heredadas estamos precisamente incoherentes con nuestro pasado heredado, muchas veces actuamos con fidelidad hacia lo impuesto, hacia la herencia de nuestro entorno, de nuestros padres, de nuestra sociedad, y nos autobloqueamos con cadenas que precisamente lo que nos implican es una incoherencia total hacia la agenda de nuestra alma, hacia nuestra misión, hacia el desarrollo de nuestro don, es decir para con aquello que nos es inherente.

Busquemos pues el equilibrio, el fluir y la coherencia vital que por supuesto incluye el Sentir, Creer, Pensar, Decir, y Hacer y el Crear, el Ser en no contradicción.

Seamos fieles a nuestra verdad que se nos muestra pura en el corazón.

Recordemos en la memoria más profunda de nuestro Sentir quienes somos y el acuerdo vivencial que tenemos con nuestra alma y la propia vida para experimentar y aportar con un fluir potente, que no hace aguas, que no se pierde en contradicciones, que no va a la deriva, que no se traba. El rio de vida, el torrente amoroso que somos.

SER FIELES A NOSOTROS MISMOS. Ser coherente es de corazones VALIENTES.

Si somos fieles a nuestra naturaleza innata, no hay lugar para la culpa ni para la contradicción.

Cuando todos los poros de mi ser respiran armonía y me manifiesto como lo que soy y para lo que soy y construyo la vida aportando lo máximo de mi esplendor, seré verdaderamente coherente con mi finalidad vital.

Una vida sin “si pero…”, sin condicionantes. Déjate fluir. Nunca se vive más feliz que cuando se vive en COHERENCIA, pues significará que estas haciendo-creando-sintiendo-viviendo lo que realmente ES y ha de SER. Que cada momento sea un momento de plenitud.

Que nuestra coherencia sea un espejo en el que las almas que pasan junto a nosotros puedan verse reflejadas.

La persona coherente rompe barreras, rompe cadenas y rompe fronteras y barre miedos pues la vida en coherencia plasma la valentía del corazón en la creación vital e impregna a las miradas que lo ven de energía para iniciarse a si mismo en el camino de la coherencia.

La incoherencia por contra crea latigazos en el alma, sonidos desarmónicos en la propia canción vital. Enferma y lleva a caminos sin salida. Estado de no paz.

Pregúntate por tu verdad. Pregúntate que pasa cuando algo te hace sentir mal aun cuando creas que estás convencido de lo que haces y porque lo haces.

Visualiza los “si’s” relativos, los “si pero” no de cuanto te rodea. Imprégnate de coherencia, de lo que es afín a tu alma, a tu SER y a la VIDA.

Tu felicidad está en VIVIR en coherencia con tu SENTIR ¿No lo sientes?

SENTIR PARA VIVIR (Y TRABAJAR)

Puedes aprender más en nuestros talleres vivenciales y en el libro "El PODER del SENTIR en tu día a día"

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