No pretendas, no desees los atajos. Los atajos no son el camino, sino te apartan de él.

Quizás los atajos te puedan evitar algunos quebraderos, y muchos esfuerzos, y dedicación pero también te van a ahorrar muchas vivencias, mucho Sentir, asimilar, comprender, e integrar. Sobretodo, una mejor comprensión del propio camino y de su sentido.

Seguimos queriendo varitas mágicas, que son los atajos, para llegar a la cima de la montaña sin apenas sudar. Y si, tendremos unas vistas magnificas que disfrutar, pero ¿las saborearas igual que si has planeado la ruta?¿qué si has escalado?¿qué si te has topado con el corzo en el camino?¿qué si has tenido que parar para recuperar fuerzas bajo el roble?

En el fondo, los atajos nos alejan de la propia humanidad de la vida, de la vivencia. Queremos lo mágico, lo sobrenatural, lo fácil por mágico y sobre todo seguimos atrapados en el «ganar tiempo», atrapados por el reloj. Es esencial volver a comprender que cuando uno hace lo que tiene que hacer, cuando uno rinde, se esfuerza, cuando uno se vuelca completamente en esencia en lo que hace, el tiempo se para, se dilata, tiene otra dimensión.

No quieras ganar tiempo a costa de perder vivencias.

dar los primeros pasos

Disfruta cada paso y «súfrelo» también. El camino no es siempre un camino de rosas, pero para apreciar las rosas en plenitud, habrás tenido que conocer el camino de espinos y como superarlo sin pincharte demasiado, con creatividad, con intención, con valentía y decisión. Si es tu camino, si es un camino que has elegido tú desde tu Sentir y no ha sido impuesto por otros, sin duda, disfrutarás del camino a pesar de las numerosas dificultades que te encuentres. Pero recuerda, es esencial que debes comprobar que es «tu camino», tu rumbo, a partir de tu sentir.

Si te plantas en la cima con un teleférico vas a perderte el sabor del camino. Esto debes aplicarlo a todos los planos de tu existencia, porque es así. En lo laboral, en la superación personal, en lo espiritual, porque todo está relacionado. El cuerpo físico, el mental, el espiritual, todos han de conllevar un esfuerzo, un desgaste, un trabajo, una evolución. Es la manera que te vayas impregnando de la experiencia del camino. Con el afán del atajo no te permite asimilar.

Sin trabajo personal en todos los niveles no hay avance. Sin experiencias vitales no hay sabiduría ni crecimiento.

No busques más atajos y crea tu camino. No te evadas y Siente y está presente en tu caminar. pon lo máximo de ti y no pierdas las fuerzas y energías azuzando varitas mágicas (o pensamientos ilusorios)  que te alejan de la realidad del mundo en que vives.

Esfuérzate, ponte en acción y Siente y VIVE. Así de sencillo. La cima te está esperando, pero antes, te espera tu camino.

Si a pesar de todo, sigues deseando encontrar un atajo, revisa desde el Sentir antes el camino sobre el que estás, revisa el rumbo hacia donde te diriges, ya que posiblemente no sea el tuyo sino el impuesto por otros.

Práctica Chamánica propuesta

Una práctica que aconsejamos es que te propongas ascender a una montaña que no hayas ido todavía nunca, que te sea totalmente desconocida. Una montaña cuya ascensión que te suponga alguna dificultad adicional pero que sientas que está a tu alcance. Cada uno a su nivel, pero que sea un reto para ti (ya sabes, que te haga burbujitas en el estomago pensar en ello), ya sea por su dificultad técnica, o por su dificultad física, o por enfrentarse a lo desconocido,…elige tu dificultad. Preferiblemente que sea una montaña que no sea muy famosa, que no esté de moda. Una montaña que sientes que te está esperando.

Planifica su ascensión. Empieza a investigar sobre ella, sobre la zona, sobre sus gentes, sobre su historia.
Prepara la ruta, estudia los mapas, planifica los recursos que vas a necesitar, que alternativas vislumbras, cómo te vas a preparar, cuando vas a realizar la ascensión…

Decide si lo vas a hacer solo o acompañado. Siempre acompañado es mucho mejor, elige tu compañero acorde a tus objetivos: ¿me va a complementar mis deficiencias?, ¿busco solo el cariño de la compañía?,¿necesito una persona de confianza?…o porque no ¿necesito un guía experimentado que me acompañe en mi primera ascensión?

Genera un diario de tu experiencia vital y anota todas las sensaciones y experiencias que vayan ocurriendo. Práctica la auto-observación y analízate.

Una vez estés preparado y llegue el día señalado, coge tu mochila con lo indispensable y lánzate a la aventura!. Verás que experiencia más extraordinaria…independientemente del resultado final. Verás como superas las dificultades, tanto las previstas como las imprevistas, cómo el esfuerzo y el sudor te empodera y disfrutas de ellos,  como te gustarás, como disfrutaras de la conexión con la montaña, con el entorno, con la vida misma, como habrán momentos que dirás ¿Qué coño hago aquí?…pero habrán muchos que dirás ¡Qué extraordinario que estoy aquí, ahora!…Al final, estamos seguros que dirás: ¡Ha valido la pena!

Por experiencia propia, algunos de los momentos más mágicos y auténticos de nuestra vida se han producido en las numerosas ascensiones a montañas y travesías que hemos realizado. Cada ascensión suponía un aprendizaje y un crecimiento personal y nos han servido como experiencia de vida para aplicar en nuestro día a día. De hecho, hubieron momentos trágicos de auténtico miedo real en donde expusimos nuestra vida física y que recordamos con satisfacción poder haberlos superado.

Nuestro corazón palpita de emoción y alegría al escribir estas lineas recordando esas experiencias.

ALURA: La magia de la vida está en la Alegría del Corazón

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