Muchos deambulamos por la vida convencidos de creer que somos «de los buenos»,  que actuamos correctamente porque lo hacemos con «buena intención» e intentamos no hacer daño a los demás. Algunos pensamos que somos espirituales, que si fuera por nosotros el mundo sería armonioso y estaría lleno de amor…

Pero, ¿Qué hay de verdad en eso?

Si hiciéramos una encuesta, muy probablemente más del 90% (seguramente quizás más) de la personas encuestadas considerarían que son «buenas personas» y que pertenencen al grupo de «los buenos». Si eso fuera cierto, ¿no crees que automáticamente y como resultado natural de ello estaríamos viviendo en un mundo con sentido, en armonía y paz…? Pero justamente experimentamos y vemos un mundo que es todo lo contrario (¿o no?).

Por lo tanto, es evidente que hay una incoherencia clara de lo que creemos como humanidad y lo que experimentamos como humanidad.

¿Y eso por qué?

Estamos confundidos. El control mental al que estamos sometidos nos deriva a ello. Tenemos impuestas creencias que adoptamos como «buenas» y en verdad son creencias falsas que nos llevan a realizar comportamientos en nuestro día a día incorrectos y  que contribuyen al caos, desorden, y al dolor en el mundo (el mal). En el presente artículo presentamos un mensaje de Mark Passio donde nos muestra de forma clara y directa una de la principales causas raíces de que estemos experimentado el mundo actual:

La creencia de que algunos pueden mandar legítimamente sobre los otros.

La creencia en el concepto de «Autoridad» sobre que algunas personas tienen más derechos que otras y pueden quitar los derechos y propiedades sobre otras (hoy en día enmascaradas en el pretexto de un falso «bien común).

Esta creencia nos lleva a la ESCLAVITUD. Una forma de esclavitud moderna que nos somete a nivel mental y permite, con nuestro consentimiento, que una autoridad externa, no legítima, restrinja nuestros derechos naturales a su voluntad y reclame sobre nuestra propiedad (cuerpo y creaciones de nuestro trabajo). Esa es la definición de ESCLAVITUD.

La creencia de que necesitamos ser gobernados por alguien (o algunos) nos desempodera totalmente y nos quita cualquier autoresponsabilidad y soberanía sobre nuestros actos. Delegamos nuestro poder divino a una «autoridad externa», actualmente disfrazada de «el gobierno».

La mera creencia o disculpa de la condición tan inmoral de la ESCLAVITUD Humana mediante el Gobierno hace de alguien una MALA PERSONA.

Y muchos de nosotros tenemos esa creencia impuesta o disculpamos de alguna manera la existencia y las actuaciones de un gobierno.

Si eres incapaz de visualizar un mundo en donde no exista un gobierno, estás bajo el poderoso influjo del Control Mental Oscuro. No confundamos Gobierno con Organización, Administración, Justicia.

¿Puedes imaginar un mundo bajo el verdadero gobierno de la Ley Natural, la única ley legitima de la Creación, y en la que nos podamos organizar, administrar, ordenar, impartir justicia según esta Ley Divina?

Si es así, ¡felicidades!, tienes la gran oportunidad de convertirte realmente en un auténtico Ser Humano y contribuir realmente a la transformación y creación de un mundo de armonía y paz.

¿Qué es en verdad una buena persona desde el punto de vista de la Ley Natural, la auténtica y legítima Ley Moral?

Una buena persona es aquella que realiza sus actos y comportamientos en armonía con la Ley Natural. La Ley Natural que se puede resumir en la Regla de Oro: «No hagas (ni consientas que se a haga) a los demás lo que no quieres que te hagan a ti«, o en su acepción positiva «amaros los unos a los otros» como teóricamente dijo un sabio maestro. También podemos resumirla en «No robes lo que es propiedad de otro«, y como propiedad se incluye sus derechos de propiedad. Todas las normas, reglas, convenciones que se puedan establecer para convivir en comunidad tendrían que respetar la Ley Natural para crear armonía y orden. ¡Ves que sencillo es! Una Ley que cualquiera puede entender y aplicar con su Libre Albedrio ya que está basada en la Verdad.

¿Pero eso es así en nuestra realidad, en nuestro día a día?

Prácticamente, la mayoría de nosotros, actuamos en nuestro día a día, rompiendo esta armonía en base a que cumplimos órdenes y normas que están contra la Ley Natural  (y en contra de nuestro Sentir) y que realizamos y acatamos por miedo al castigo o las represalia. Y justificamos con el pensamiento que lo estamos haciendo bien porque estamos amparados bajo la «ley del hombre» (porque «así es») en lo que nos convierte en «falsas buenas personas» («falso buenismo«). Y eso se aplica a la inmensa mayoría de ámbitos (Policías, Militares, Médicos, Profesores, Abogados, Ejecutivos, Operarios,…).

¿Puedes revisar cuántas acciones y comportamientos realizas al día y que están en contra de la Ley Natural y tu Sentir?¿Tienes dificultad para realizar este ejercicio porque no sabes como discernir en ello?. En un próximo artículo ahondaremos sobre este tema esencial ya que es otra de las causas raíces fundamentales del mundo caótico que estamos experimentando.

A continuación compartimos la transcripción escrita del mensaje expuesto por Mark Passio ¿Sois realmente los buenos?, así como el vídeo que está en inglés con subtítulos en español.

Es esencial que la humanidad integre las causas raíces que generan los problemas actuales (esclavitud, caos, injusticia, desorden,…) para empezar a transformar el mundo, cada uno, individualmente, actuando y comportándonos acorde a la Ley Natural y nuestro Sentir, no delegando nuestra soberanía y nuestra responsabilidad a terceros.


¿Sois realmente «los buenos»? by Mark Passio

Bienvenidos a todos. Soy Mark Passio de whatonearthishappening.com/

Estoy aquí para deciros algo que, con bastante certeza, ningún otro orador en ningún lugar va a deciros.
Lo que tengo que deciros no será fácil o agradable de oír para la mayoría de vosotros. Pero es la Verdad, sin embargo. Y necesita ser dicha y oída.

Todos estáis protestando el confinamiento y las imposiciones de mascarillas por una supuesta pandemia. Y creéis que tomar una posición contra esas imposiciones tiránicas del gobierno os hacen a todos «los buenos».
Y lo que tengo que deciros hoy es que solo tomar una posición contra esas imposiciones del gobierno NO os convierte en «los buenos».

Así que antes de que inmediatamente desconectéis, dejadme explicar a que me refiero con esa declaración.

Yo estoy en tan en contra de los confinamientos y las imposiciones de las mascarillas como cualquiera de los presentes hoy aquí. Con toda probabilidad, estoy mucho más en contra que cualquiera aquí.
Los confinamientos y las ordenanzas sobre mascarillas, NO son, por otra parte, el verdadero problema. Son SÍNTOMAS del problema.

El verdadero problema es cuestión de lo que la mayoría de seres humanos, por desgracia, siguen a día de hoy creyendo en su propia mente. Y muy desafortunadamente debo decirles, que la vasta mayoría de vosotros aquí hoy, seguís siendo parte del problema, a causa de lo que vosotros mismos seguís creyendo.

Seguís impulsando la dinámica negativa en esta situación, basada en una falsa creencia que aún sostenéis:

Esta creencia es que el propio concepto de autoridad sobre otros puede ser moralmente legítimo.
La creencia en la autoridad es la creencia de que algunas personas tienen más derechos que otras.

Es la creencia de que algunos pueden mandar legítimamente sobre los otros.

Es la creencia de que algunos son amos legítimos mientras otros tienen la obligación moral de obedecer a esta casta superior, que se llama a si misma «gobierno».

Bajo cualquier definición auténtica lo que esto es, es ESCLAVITUD.

Si somos sinceros con nosotros mismos. Y si somos realmente sinceros con nosotros mismos la creencia en la legitimidad moral de la autoridad es la creencia en que la esclavitud es legítimamente ética.
Esta creencia es el verdadero virus. Y esta creencia es lo que ha infectado moralmente a la abrumadoramente vasta mayoría de la población humana, incluyendo a la mayoría de vosotros presentes hoy aquí.

Durante los últimos quince años no he hecho otra cosa que intentar enseñar a la gente sobre la auténtica moralidad. La auténtica, real y definitiva diferencia objetiva entre pensamiento y conducta moralmente correctos vs pensamiento y conducta moralmente incorrectos. Y en base a lo que veo en el mundo hoy, he tenido poco o ningún éxito.

Porque la mayor parte de la gente sigue creyendo en la autoridad del gobierno con FERVOR RELIGIOSO.

No solo es la creencia en la legitimidad moral del gobierno una FALSA RELIGIÓN, la cual es la antiética a la auténtica moralidad, si no que la creencia en la autoridad en general es la definición de manual de una SECTA.
Una secta de forma cuando la adhesión a un sistema de falsa creencias se vuelve físicamente peligroso para aquellos que no se adhieren a esas creencias enfermizas, cometiendo y disculpando la violencia y coerción contra los no creyentes.

La creencia en el gobierno es la creencia de que algunas personas tienen el mal llamado «derecho» de ejercer la violencia y la coerción sobre quienes no han iniciado agresión en contra de otros.

La mera creencia o disculpa de la condición tan inmoral de la ESCLAVITUD Humana mediante el Gobierno hace de alguien una MALA PERSONA

Sí, así es!

Dejadme repetir eso:

La mera creencia o disculpa de la condición tan inmoral de la ESCLAVITUD Humana mediante el Gobierno hace de alguien una MALA PERSONA.

Sí, así es!

La mayoría de los presentes hoy aquí quieren el fin de los confinamientos, porque los confinamientos les afectan a ellos personalmente. Pero en realidad se diera la ocasión ellos harían que el gobierno coaccionara a otros en cualquier otra forma que ellos quisieran. Si ellos llevasen las riendas, si ellos tuviesen ese tipo de poder en sus manos, entonces sería otra historia.

La mayoría de gente no quiere desmantelar el aparato de gobierno, quiere controlarlo. Ellos quieren manejarlo. Y erróneamente creen que ellos pueden controlar una institución tan inmoral. Es una de las principales razones por la que no puedes ser realmente una buena persona y apoyar y creer en la legitimidad del gobierno.

Solo hazte a ti mismo esta sencilla pregunta:

¿Fue el propio concepto de monarquía en el viejo mundo alguna vez legítimamente moral?
¿Fue alguna vez legítimamente moral para un Rey proclamar que él era quien mandaba sobre todos aquellos en las tierras que construía su reino?
¿Qué su palabra era ley y que cualquiera que desofendiese sus edictos sería sometido a la violencia de sus esbirros seguidores de órdenes?
¿Fue eso alguna vez legítimamente moral?

Por supuesto que eso no fue nunca moralmente legítimo.

¿Pero que ha cambiado realmente en el mundo moderno?
Nada. Nada ha cambiado. Hoy la mayoría no cree en la autoridad de reyes y reina, pero hemos simplemente remplazado el concepto de Monarquía con el concepto de autoridad investida en el Gobierno.

En el viejo mundo el concepto de autoridad estaba investido sobe una persona que se autodenominaba «el Rey» o «la Reina».

Pero en el mundo moderno hemos tomado la misma idea exactamente y simplemente emplazado la creencia en la autoridad que estaba previamente ubicada en un ser humano y hemos diversificado en un grupo oligárquico de amos y lo llamamos gobierno.

Es tan inmoral como siempre lo ha sido.

Pero de forma aún más insidiosa, es todavía más difícil que nunca antes para la mayoría entender que esta condición llamada «la Creencia en la Autoridad» es completamente inmoral.

Es más difícil para la gente hoy en día entender que eso es inmoral.

Ellos de verdad creen en su legitimidad moral hoy día.

Cualquiera que apoye y disculpe la creencia en el Gobierno está de hecho en una secta. Son miembros de una secta. Y prácticamente ninguno de ellos sabe que son miembros de una secta.

Aquellos que creen en y apoyan la continuación de esta secta por sus propias creencias son seguidores y defensores de la esclavitud y creen que la condición de la esclavitud debe continuar.

Eso constituye la definición misma de lo que significa ser una mala persona. Y esta mala gente esta CREANDO EL CAOS que estamos experimentando a través de lo que hacen y de lo que aprueban.

Cada uno de los que se adhieren a este sistema de creencias es un cómplice de lo que está sucediendo. Y está trayendo incluso peores condiciones sobre ellos mismos y todos los demás.

La secta de los creyente del gobierno y sus cumplidores de órdenes mantienen en pie el sistema de esclavitud que experimentamos hoy en el mundo.

Por desgracia ellos de hecho merecen la esclavitud que ellos mismos han permitido.

El problema es que están arrastrando con ellos a esa ciénaga a muchos, muchos que creen en los auténticos Derechos y la verdadera Libertad.

La definitiva y objetiva verdad es que no hay ninguna «autoridad» investida en la humanidad.

Las leyes del Creador del Universo son la única autoridad en la naturaleza. Nuestros derechos provienen del Creador del Universo y de sus leyes espirituales y morales, no de la humanidad, no del gobierno.

No puedes peticionar a una autoridad ilegítima los derechos que son tu derecho innato.

El gobierno no tiene legitimidad moral para existir.

Y ninguna supuesta «autoridad» tiene el derecho de reclamar propiedad sobre tu cuerpo, tu propiedad o los frutos de tu trabajo.

Cualesquiera de esas demandas son la afirmación de propiedad sobre ti, la cual se llama esclavitud.

Tristemente, la vasta mayoría de vosotros aún no sabéis esto.

La mayoría de vosotros aún discutiríais vehementemente tal verdad debido a la programación mental a la que habéis sido sometidos en el curso de vuestras vidas.

Todas vuestras protestas y peticiones al gobierno por vuestros derechos nunca conseguirán nada hasta que entendáis que el concepto mismo de autoridad y gobierno son los verdaderos virus. Son programas de control mental. Ellos son el verdadero enemigo. Y por desgracia la mayoría de vosotros aun creéis en su legitimidad.

Vuestra propia creencia en la idea de autoridad es el combustible que energiza el poder de esta clase dominante para gobernarnos.

Y porque la mayoría de vosotros renunciáis a abandonar esa creencia sectaria, no esperéis que vuestra situación mejore, esperad que se vuelva amplia y gravemente peor.

La única solución es desarrollar una comprensión de la Ley Natural. Las leyes morales que verdaderamente gobiernan todo nuestro universo, asegurándose que nosotros experimentamos personalmente de este mundo exactamente lo que hemos puesto en él mediante nuestros pensamiento y acciones.

Cuando estudiéis como funciona la Ley Natural descubriréis que el que la humanidad experimente libertad o esclavitud, forma parte de este conjunto de leyes morales.

Yo personalmente me refiero a esta dinámica como la Ley de la Libertad:
Cuando la Moralidad de la humanidad se incremente colectivamente, la Humanidad, colectivamente, deviene y se mantiene más libre.

Y cuando la Moralidad de la humanidad disminuye colectivamente, la humanidad, colectivamente, deviene y se mantiene más esclavizada.

Solo hace falta observar el resultado manifiesto: ¿Somos, como especie, libres; o estamos, como especie, esclavizados?

Y si sois honestos con la respuesta a esa pregunta la respuesta os permitirá ver exactamente como de verdaderamente morales somos como especie.

Si somos honestos con nosotros mismos esto no resulta muy alentador.

Y para ser aun más honestos y francos, la mayoría de vosotros estáis contribuyendo a la manifestación negativa, el resultado negativo, por la propia naturaleza de aquello a lo que vosotros mismos todavía os seguís aferrando en vuestro sistema de creencias, el cual es FALSO e INMORAL.

Hasta que vuestra propia mente cambie la realidad a vuestro alrededor, no puede cambiar a mejor. Eso es Ley Universal.

Estamos manifestando exactamente lo que no queremos porque somos, como especie, casi por completo inconscientes de como las verdaderas leyes de manifestación funcionan.

Funcionan en base a si somos realmente seres morales o no. Y como especie somos ciertamente seres inmorales a causa de lo que creemos y lo que continuamos disculpando.

La humanidad merece lo que obtiene y obtendrá lo que merece de acuerdo a la Ley Natural, las leyes del Creador del Universo, la única Autoridad Legítima en este mundo.

Las manifestaciones negativas que existen y continúan existiendo son manifestaciones de nuestros propios pensamientos y acciones y seguirán empeorando hasta que tomemos la decisión consciente y por nuestro libre albedrío de cambiar lo que creemos.

Este cambio en la consciencia no será fácil o divertido.

De hecho, a causa de nuestra insistencia y persistencia en creer lo que e falso y creer y disculpar lo que es inmoral, este cambio en la consciencia será un tremendo gran trabajo.

Debe librarnos de nuestra falsa creencia en la autoridad o de otro modo, nada va a cambiar a mejor.
Por vosotros mismos debéis ir mucho más lejos del punto a medio camino de la consciencia en el que la mayoría de vosotros se ha detenido.

Si cada uno de vosotros como individuos no hacéis ese gran cambio de percepción en vuestro interior, el resultado negativo que recibiréis se manifestará, porque vosotros mismos los permitís.

Si hacéis esa elección negativa al continuar creyendo en la legitimidad moral de la autoridad, la cual es la creencia en la legitimidad moral de la esclavitud, entonces sabed que sois vosotros mismos los que elegisteis la esclavitud.

Vosotros mismos escogisteis estas condiciones.
Vosotros mismos ayudasteis a manifestarlas.

No digáis que no os advertí.

He estado advirtiendo a la gente durante los últimos quince años de mi vida.

Y a los presentes hoy aquí que han oído esto y esta píldora amarga les ha resultado difícil de tragar os podéis sentir libres de ofenderos tanto como queráis, porque lo que he dicho aquí hoy sigue siendo CIERTO, tanto si TU personalmente lo aceptas como si NO!

Y eso es todo lo que quiero decir.

A %d blogueros les gusta esto: