En este artículo introducimos de una forma muy breve nuestra visión sobre algunos conceptos de Energía, Intención, Vibración e Información, que creemos que son básicos para entender el Sentir y el funcionamiento de muchas prácticas relacionadas con la creación de la realidad.

Muchas veces prestamos atención a la energía, o nos llama la atención. Esta de moda decir «Somos energía». Es fácil comprender que cuando nos falta energía, nos cuesta avanzar, hay algo en nosotros que no acaba de funcionar bien. Incluso podemos llegar a comprender bien que disponemos de energía más física, más relacionada con nuestro cuerpo y también anímica, que se situaría en otro nivel.

Sin embargo, hablamos de la vibración de manera más ambigua, nos pasa más desapercibida. Es verdad que solemos atribuir una vibración , si es buena o es mala, pero no ahondamos mucho más allá.

Por otra parte, nos pasa completamente desapercibido el concepto de información, hablando en términos esenciales. Lo relacionamos con el mundo «real», con lo que aprendemos, creamos, sabemos, comunicamos,…pero en un plano siempre muy superficial (tecnológico).

Sin embargo la información es la base de lo que somos, de lo que transmitimos al mundo, de nuestra misión, de nuestra esencia.

No somos sólo luz, energía, somos también INFORMACIÓN. Todo lo que nos rodea es información.

Si fuéramos conscientes de la importancia y trascendencia de la información en el diseño y el funcionamiento de la rueda de la Vida, entenderíamos muchos fundamentos que en la actualidad están fuera del entendimiento de la ciencia oficial, como por ejemplo la homeopatía, las flores de Bach, la imposición de manos (en la palma de la mano tenemos vórtices potentísimos donde se transmite información), y así un largo etcétera de todavía misterios (aunque hemos de saber discernir y discriminar a los vendedores de varitas mágicas).

La energía es el soporte sobre la que se transmite la información. La materia es energía, fotones anidados moviéndose en constante bucle (de hay parte del la idea de «somos luz»), dándonos la sensación de que se mantienen estáticos en forma de materia solida, pero en verdad están en constante movimiento. En nuestro universo nada esta en reposo.

Por hacer un símil, la energía sería la carretera y los camiones (pulsos de luz/energía), y la información sería la mercancía que queremos enviar. Evidentemente es importante tener una buena infraestructura de carreteras y una buena flota de camiones, pero el objetivo final es que llegue en buen estado la mercancía a su destino, para que haga su función.

Cuando ponemos nuestra intención, nuestro espíritu, nuestra alma a una información, seremos capaces de vibrar, vivir accionando hacia una dirección u otra.

Una misma información que se haga vibrar con propósitos e intenciones diferentes, van a tener caminos y resultados muy diferentes. Y actuarán sobre ella diferentes mecanismos de control y gestión.

Siempre hablamos que la intención es el ingrediente secreto, y lo es porque nos lleva a la acción y a la vivencia, una u otra dependiendo de su origen.

Por ello, no es solo decretar, visualizar,…para crear la realidad que queremos, sino que hemos de tener en cuenta otros aspectos fundamentales y mantener sobre todo la coherencia con nuestro Sentir. No obstante, siempre hay puertas atrás y otros atajos, pero ese es un tema que nosotros no entraremos, ya que están fuera de los principios de la vida.


Cuando captamos la información esencial y le ponemos nuestra intención, vamos a conseguir vibrar, y podemos magnificar esa vibración dependiendo de nuestro estado, estado del alma (estado interior).

La información más la intención produce una vibración, que se transmite por el canal energético con una frecuencia u otra.

Mientras más alta frecuencia consigamos, mejor vamos a poder transmitir la información y las vibraciones captadas.

Es reconocer el alma en Todo y es poner nuestra alma/esencia en acción/movimiento.

La vibración conecta los mundos, lo sutil, lo espiritual, con la vida experimentada.

Debemos poner más atención, no sólo a cómo estas energéticamente (ojo, puedo estar cargado de energía pero alimentando una mala vibración, algo que no me hace bien), sino a como vibramos en esta VIDA, y ser muy conscientes y coherentes con nuestras intenciones para poder crearnos una vida armónica y conseguir una música vital, que se reconozca como bella y contagie de buena onda y de alegría a todo lo que nos rodea.

Si quieres aumentar tu vibración, práctica la risa profunda y la sonrisa del corazón.

Cuando vives en coherencia, con serenidad y la alegría de vivir la sientes en tu ser, ya estás vibrando a alta frecuencia sin esfuerzo!

Siento y reconozco la esencia de la planta, su vibración positiva, toda la información de lo que es, pongo toda mi intención de sentirla, captarla, recogerla y vibrar con ella. El agua es una buena receptora y transmisora de información. también es un excelente almacén temporal de información. Cuando tomo las esencias, recojo esa información vibracional y debo ser capaz de poner todos mis sentidos y atención, para la vez poner la intención de pasar a la acción y alimentar esa nueva vibración, información en forma de vibración, en mi.

Pondré a esa información la energía necesaria para reproducirla, ampliarla, compartiendo y transformando en mi realidad.

Importante:

Prestar atención. Por ejemplo, para poder intuir, reconocer, saber el qué, conectar la esencia, por ejemplo, con las plantas.

Poner la intención. Vibrar con armonía con el mensaje, el propósito tácito y hacerlo visible en nuestras vidas.

Se produce, se inicia un cambio, pero hemos de tener en cuenta que el cambio y transformación es paulatino.

Las plantas, los árboles, los bosques,…tienen una vibración armónica «positiva». Si los sientes, si llega a nosotros esa información, ya sea por los sentidos o tomando esencias, vamos a poder animarnos y equilibrarnos a sintonizar con ellos (resonancia).

En el caso del bosque es por inmersión.

En el caso de las esencias chamánicas es por reducción. Es la sencillez directa del mensaje sin distracciones.

Pero ambas funcionan por el mismo sistema de resonancia y en ambos casos, mientras más conscientes, más atención e intención pongamos, mayor resultado «positivo» voy a crear en mi vibración y en la realidad que me rodea.

Imagen de la semilla: Para hacerla crecer en ti, debes hacerla crecer con tu acción persistente (regar, cuidar,…).

El alma, en el fondo, podríamos considerarla como Información recopilada de todas tus experiencias, tu software ancestral.

Porque recuerda, para nosotros, podríamos considerar la Vida como un juego creado para nosotros! Para que experimentemos, para que lo vivamos, para que lo gocemos!

Es hora de que actives tu chamán interior, y empieces a crear la realidad en tu mundo que tu Sentir anhela vivir.

ALURA: La magia de la Vida está en la alegría del corazón

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