La risa nos conecta porque la risa ES.

Cuando ríes desactivas las protecciones, las máscaras, las estructuras impuestas y te encuentras tu a tu con la esencia.

No hay otra opción, ni pensamientos, ni costumbres. Solo el momento presente. Momento de autenticidad. De ahí que el ejercicio conseguido con la risa sea tan beneficioso a tantos niveles.

En parte es porque te centra en tu propio SER, aquí y ahora. Es como un canal de conexión directa con la propia alma al desnudo.

La risa es un desactivador de Egos.

Precisamente porque te conecta con el SENTIR puro, la risa es tan contagiosa, pues esa parte de pureza que todo corazón tiene en su interior en alerta, vibra al son vital de la risa y se activa y se enciende como un fuego colectivo que ilumina la existencia, arropado por la esencia verdadera de la unión, del SENTIR que el tu y el yo se desvanece y se forma parte de algo más grande que supera la propia existencia terrena.

Reir en grupo es un canto a la alegría. Un himno vital sin fronteras. Universal, que no entiende de idiomas, de razas, de diferencias, que se entiende, se siente en el corazón y en las entrañas. Que libera de la enfermedad. Que hace danzar vibrante al cuerpo, que fulmina el tiempo, pues ya no importa.

La risa es el canal más directo hacia el equilibrio, hacia la plenitud de la vida.

Ríete pues a gusto y relaja tu vida.

Ríete para serenarte.

Ríete para conocerte.

Ríete para compartir.

Ríete para expresarte y ríete para llorar.

Ríete contigo y no te sentirás solo.

Ríete para comprender y disfrutar la VIDA.

Ríete como preámbulo para cantar y bailar.

Ríete para romper ataduras.

Ríete para no tener miedo.

Ríete para poder VIVIR, porque solo el que ríe a grandes carcajadas, con la sonrisa en el corazón, sabe agradecer la colorida existencia y reconocer la magia de la VIDA.

ALURA! La magia de la vida está en la alegría del corazón.