La búsqueda de la Verdad es un camino imprescindible a tomar para salir del Control Mental y romper las mentiras y falsos paradigmas ‘oficiales’ que nos atan y limitan en nuestras vidas. La sintonización de nuestra percepción con la Verdad nos producirá un importante aumento de consciencia, que nos dará entendimiento de lo que está pasando en realidad en nuestro mundo y el por qué de ello (proceso de iluminación).

Para los que empiezan en esta maravillosa senda: ¿Cómo detectamos que nos encontramos ante una Verdad?¿Cómo podemos discernir, discriminar la Verdad de la mentira?

Nuestro Sentir siempre será nuestro barómetro de la Verdad, nuestro medidor fiel (radar chamán) adaptado a nuestro momento y siempre disponible y a nuestro alcance directo. A través del Sentir, podremos metafóricamente saborear los deliciosos matices de la Verdad.
 

¿Cómo es el sabor de la Verdad?

 
El sabor de la Verdad tiene que ver con la libertad, con la comprensión, con la pureza.

El sabor de la Verdad no es rancio, aunque a veces nos produzca lágrimas.

El sabor de la Verdad sabe a luz cándida que nos arropa y nos ilumina el camino.

El sabor de la Verdad es como el agua fresca, que nos nutre, nos calma, nos refresca y sin saber como, indiscutiblemente, nos sacia y nos reconforta.

El sabor de la Verdad se disfruta en el paladar del alma.

El sabor de la Verdad es como el sabor de un beso, de una acaricia hacia nosotros mismos, como muestra del respeto que tenemos a nuestro Ser, a la vida, a nuestro propio valor.

 

 
El sabor de la Verdad se siente como cuando añadimos esa pizca de sal a nuestro guiso, que de manera aparentemente sencilla, cambia todo el gusto de lo vivido y simplemente nos sorprende, nos hace abrir los ojos, como si de repente viéramos más, sintiéramos más y comprendiésemos más.
 

No deseches nunca la Verdad

 
A veces la Verdad tiene un sabor puro, al principio desconocido y pareciese que cuesta encajarlo. Sin embargo no podemos desechar esa bocanada de aire puro, bravo y fuerte que nos devuelve a la realidad de nosotros mismos. Un sabor que nos conecta con quienes somos, desenmascarándonos las dulzonas fantasías que buscan aturdirnos y nos desconectan.

Un sabor puro que nos conecta de nuevo a la Tierra.
 

 
El sabor de la Verdad es sencillo, directo, como la vida misma. Resuena con ecos que vibran acompasados a nuestro Ser en nuestro corazón. A veces con más alegría, a veces con cierta pena al reconocer quizás cuan equivocados estábamos sobre algo, pero siempre ayudándonos a volver a nuestro eje, algo más sabios, algo más empoderados, más sinceros con la vida. Y repletos con ese sabor a Verdad en todo nuestro Ser, capaces de afrontar nuestra andadura vital con mejor paso, mejor rumbo, más completos, más confiados.
 

Acepta la Verdad, por muy dura e impactante que sea

 

 
Por muy ajenos a una Verdad que estemos, cuando por fin somos capaces de saborearla, la reconocemos e integramos, porque aunque la juzguemos o no nos guste, forma parte de nosotros. Sabemos que es así.

No nos quedemos en falsas vidas repletas de falsas y cómodas mentiras que nos enmarañan y nos hacen perder el sentido. Agradezcamos cada vez que una Verdad aflora en nuestro camino, porque al saborearla, estaremos saboreando la vida misma y avanzando en nuestro propósito de conocernos a nosotros mismos y pode ofrecer al mundo, en esencia, quienes somos.

Gracias a la Verdad tendremos en nuestras manos el poder de la elección tras su comprensión.
 
elegir la verdad
 
Todo aquello que te lie, te ate, por muy prometedor que se presente, no podrá ser tu Verdad. Será un caramelo envenenado.

No compliques tu vida. Saborea la libertad y la sencillez de la Verdad.

Bienvenido a la activación de tu chamán interior.

¡ALURA! La magia de la Vida está en la Alegría del corazón.

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