Las Creencias crean Conductas. ¡Que importante es esta sentencia!

Es evidente que podemos cambiar momentáneamente un comportamiento si empleamos mucho esfuerzo y empeño. Pero no podemos realizar un cambio en la conducta a largo plazo sin ocuparnos de las creencias que la sustentan. Es básico que entendamos esto.

Podemos definir creencia como el estado de la mente en el que un individuo supone verdadero el conocimiento o la experiencia que tiene acerca de un suceso o cosa. Las creencias son como sentencias impresas en fuego en forma de pensamientos profundos que nos muestran una realidad particular del mundo, y de la vida. No estamos hablando solo de creencias religiosas o políticas (dogmáticas) sino de creencias que vamos adoptando, consciente o inconscientemente, a lo largo de nuestro devenir. Por ejemplo “soy una buena persona si sufro por los demás”, o “un padre debe de hacerse cargo de su hijo durante toda la vida”, o “todos los hombres son malos”, etc… Normalmente, si tenemos una mente cerrada, nos aferramos a nuestras creencias como la verdad única y verdadera.

La mayoría de las personas tratamos de modificar las cosas enfocándonos en las conductas. Seguimos pensando que podemos mejorar las cosas haciendo algo. Por eso todos corremos de un lado a otro tratando de imaginar qué podemos hacer. El foco actual de las personas está en hacer algo, en vez de en creer algo.

Sin embargo, hay grupos de control en la sociedad que siempre han intentando cambiar las cosas utilizando el poder del pensamiento, no la acción, pues saben que el pensamiento produce acción. Por ello la importancia de controlar los medios de generación de creencias: Religión, Educación, Medios Comunicación (TV, Radio, Prensa,…).

¡Haz que una persona piense de cierta manera y puedes hacer que actúe de cierta manera! Lo contrario no ocurre fácilmente.
Y así, mientras la mayoría en el mundo intentamos producir cambios diciéndole a la gente qué HACER, quienes verdaderamente saben cómo motivar a la gente, producen el cambio diciéndoles en qué CREER.

Si te enfrentas con problemas importantes en este momento, debes resolverlos al nivel de la creencia. No puedes resolverlos al nivel de la conducta. Intenta cambiar creencias, no conductas. Después de cambiar una creencia, la conducta cambiará por sí misma.

Puedes realizar cualquier acción que quieras para modificar tu conducta o detenerla por completo, pero a menos que modifiques las creencias que la producen, no alterarás ni detendrás nada de forma permanente. Todo será temporal, y habrás resuelto el problema momentáneamente.

Puedes cambiar una creencia de dos maneras: ampliándola o cambiándola por completo. Pero debes hacer una u otra cosa o no modificarás la conducta, sólo la interrumpirás.

Cambio de paradigma – Cambio de creencias esenciales.

Por lo tanto, si quieres cambiar tu vida hacia un grado superior de paz y equilibrio, tienes la opción de probar los siguientes pasos:

  1. Reconoce que algunas de tus viejas creencias sobre la Vida ya no funcionan.
  2. Reconoce que hay algo que no entiendes sobre la Vida, y que si lo comprendieras, lo cambiará todo.
  3. Decide estar listo para una nueva comprensión de la Vida de aquí en adelante, una comprensión que produzca una nueva forma de tu vida.
  4. Decide ser lo bastante valiente para atreverte a explorar y examinar esta nueva comprensión y, si se alinea con tu verdad y conocimiento internos, tu SENTIR, entonces ampliar tu sistema de creencias para incluirla.
  5. Elige vivir tu vida como la materialización (creación) de tus creencias más altas y grandiosas sobre la vida, en vez de negaciones.

Modifica tu sistema de creencias para que se adapte a tu verdad. ¿Qué es la verdad?

¿Te atreverás? De ti depende.

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