Lo deberías tener claro: Desear NO ES Creer.

Pudiera parecer cercano mas no es lo mismo.

El deseo es proyectado en el futuro. Algo con lo que soñamos o nos atrae. Un imposible que necesita algo de magia casi para poder conseguirse: el pozo de los deseos, el genio, la estrella fugaz,…Así mismo, es importante tener en cuenta que no es lo mismo un deseo que un anhelo.


Los deseos son lanzados al viento para que Dios, las energías, la madre tierra,… nos de un empujoncito, los recoja y los siembre para que algún día, a ser posible, en esta realidad se pueda llevar a cabo. Algo lejano, inalcanzable inmediatamente.

¡Nos pasamos la vida generando deseos con la esperanza que por si solos se van a cumplir!

Las creencias sin embargo las enmarcamos en un contexto de realidad. Las creencias SON. De las creencias partimos.
De ahí que al conferirle tanto poder en nuestras vidas, al final resulten ser más «mágicas» que los deseos, pues son ellas las que moldean nuestras vidas y por tanto, crean nuestra realidad. Lo que creemos, creamos.

«me gustaría ser millonario, que me toque la lotería», creencia subyacente «soy tan inútil que por mi mismo no puedo ser millonario».

Deja de generar deseos. Valídalos con tu SENTIR, observa si son verdaderos anhelos de tu corazón y si es así, no lo dudes, conviértelos en creencias. Deja de pedir y empieza a construir.

 


Un deseo tiene una energía con muy poco poder, es una chispita que se apaga con la más ligera brisa. Un deseo es una muestra de debilidad personal, por muy «buena intención» que parezca que tenga.

Cuando integras una creencia y ya forma parte de ti y has aceptado que quieres llevarla a cabo, tiene la energía de toda tu intención, aunque no seas consciente de ella, es un fuego interior que se expande a pesar del temporal. Adoptar una creencia es una muestra de poder personal.

 

¿Cómo pasar del deseo a la creencia?

En este artículo no vamos a ahondar en el proceso, solo queremos hacer que reflexiones en ello. Pero puedes empezar a hcerte por ejemplo las siguientes preguntas, y las que te surjan…

¿En qué debo creer para conseguir lo que deseo?, y más importante aún ¿En quien me debo convertir para ser quien deseo?

¿Están a mi alcance esas creencias?

¿Con que creencias «chocan»?

¿Cómo puedo incorporarlas en mi sistema de creencias?

¿Tengo la voluntad y a intención para ello,…o solo es un deseo vanal, o un autoengaño?

¡Deja de desear y empieza a creer y crear!. Recuerda que tus creencias se ven reflejadas en tus comportamientos. Si ves que no cambias nada en tu manera de actuar es muy posible que no hayas incorporado o modificado nada en tus creencias.

Práctica la prueba y error. Utiliza tu pensamiento crítico para observarte a ti, y a tu alrededor.
No sigas en la fustracion eterna de desear cosas que no dependen de ti.

Puedes llegar a preguntarte:

¿Y que pasa si hay creencias que no son viables en el contexto actual donde vivo?¿Mi familia?¿Mi comunidad?¿Mi cultura?

 

Es un error pensar que una creencia no es viable. Quizás una creencia no comulgue con el exterior, o sea rompedora o innovadora respecto a tu vida.

Pero si lo que sugieres es que no conlleva el deseo asociado que se pretende conseguir, es normal porque las creencias son los peldaños que paso a paso te acercan a ese logro, a ese propósito y a ese objetivo.

Debes revisar creencias para conseguir amoldar tu realidad, y que ese cambio se genere en tu vida. Paso a paso, creer y crear.

No es mágicamente inmediato, pero es mágicamente transformador.

Si lo que te refieres a que tus creencias topan con el contexto de tu mundo, de tu sociedad, deberás quizás, amoldar tu vida en un nuevo entorno en el que encajes.

Es normal sufrir transformaciones y adoptar cambios cuando tus creencias esenciales evolucionan.

 

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