En el mundo actual, podemos comprobar que constantemente y casi sin respiro, se producen situaciones de crisis que provocan un miedo terrorífico, un miedo «mortal» a gran parte de la población. No vamos a entrar en la discusión si esas situaciones se producen de forma natural o son provocadas deliberadamente, aquí lo dejamos para que cada uno haga uso de su Sentir y vea en cada caso qué tiene más sentido para él. No obstante, el hecho es que el ambiente de miedo se propaga por doquier, alimentado con las ininterrumpidas noticias y escenas que nos muestran los medios de comunicación.

En algunos casos se propaga y se proyecta el miedo de los miedos: el miedo a la propia muerte o la muerte de un ser querido. Este es el miedo con más fuerza devastadora que existe, y es el que más efecto dañino nos puede provocar. Y aquí no hablamos del miedo real ante una situación real que tú estás viviendo (este miedo real es natural) sino al miedo proyectado de que algo pueda ocurrir solo en base a la información externa que nos llega.

La fe inquebrantable que tiene muchas personas sobre que el sistema siempre nos dice la verdad y que está para cuidarnos, hace que no utilicemos en ningún momento nuestro propio Sentir, que no valoremos con nuestro criterio si lo que esta sucediendo tiene sentido, que no observemos las incoherencias en la información que nos proporcionan (los datos, los hechos,…), y que no comparemos la realidad que cada uno vive (entorno más cercano) respecto a la realidad que nos proyectan de fuera,,… En vez de ello, nos dejamos arrastrar por el tsunami de miedo y nos conectamos completamente con las fuentes externas para alimentarnos aún más de miedo, cual bola de nieve que cae por una ladera nevada.

¿Para qué quieres alimentar el miedo proyectado?¿Qué beneficio te provoca?¿Te hace bien?

Has de tener en cuenta una cosa: El miedo proyectado es el arma de destrucción masiva más poderosa que existe.

Afectaciones del miedo proyectado

El miedo bloquea, enfría el corazón, nos encoge, nos paraliza.

Cuando el miedo se nos incrusta y cristaliza, nos hace daño, nos ahoga, nos corta la respiración y la vida. El miedo nos aísla, es un puñal de hielo que nos engulle, que congela nuestro corazón, un remolino que nos lleva a solidificar la esencia.

Es curioso que algunas corrientes de la medicina alternativa (p.e. Nueva Medicina Germanica – Dr Hamer, Bioneuroemoción,…) indican que el miedo a la muerte puede provocar afectaciones a los pulmones, al pecho, a la dificultad respiratoria… Justamente una de las afecciones más impactantes que están encontrando los médicos que tratan pacientes graves de la crisis del coronavirus, es el efecto que se provoca en los pulmones y que se pueden comprobar en las radiografías tomadas.

Para nosotros, una posible hipótesis que barajamos (sin ningún fundamento científico, solo es una intuición), es que este fenómeno es como si produciera una cristalización acelerada del miedo de la persona.

En cualquier caso, lo que está claro es que el miedo no favorece ni ayuda en estas situaciones de crisis.

¿Cómo superar el Tsunami de miedo proyectado?

La vía para resurgir, para contrarrestar esta cristalización del miedo proyectado, es fluir en un movimiento expansivo hacia afuera, abrir el corazón, alinear nuestra vida con el corazón, con su latido. Hacer que el calor vital vuelva de forma armónica a nuestra existencia, desde nuestro centro, para extender nuestras alas, nuestra esencia y  deshacer el hielo que nos angustia y nos aterra. Dejar de prestar tanta atención a la información que proviene del exterior y centrarnos en lo que en esencia nos importa y nos mueve.

Coger nuestra llama vital, nuestra luz y desarrollarnos en nuestro mundo, creándolo en consonancia con nuestra esencia de vida.

No te dejes apagar.
No te dejes empequeñecer.

Siente tu corazón y conecta con él y desde ahí cual masaje cardíaco revitalizador, nota en tus manos y coge tu luz, tu calor.

El calor de la dicha

Tú sabes que la poderosa herramienta de la Dicha está en ti. La has sentido, y has estado conectado con ella en ocasiones, en todos aquellos momentos, experiencias de armonía, belleza y equilibrio.

Momentos de plenitud que quedan en ti para siempre. ¡Recupéralos ahora!

No permitas que el miedo cristalice en ti, en tu pecho.

Siente tu propio calor y permite y alienta que la Dicha, esa energía vital fluya por ti y desde ti mismo en tu respirar, en tu sentir, en tu pensar y en todas las acciones que acompañan tu vida y crean tu realidad.

Verás que está en ti y es más sencillo de lo que pudiera parecer, recuperar tu energía y equilibrio.

Abrir tu corazón, es básico

Pero recuerda que debes abrir tu corazón, abrir tu pecho, abrir tu mirada, para poder ver la realidad en esencia, que poco tiene que ver con la mochila de una realidad impuesta que nos aplasta y nos genera miedo.

No enfríes tu vida. Siente y comparte tu dicha. Baila al son del latido vital y genera tu propia música para compartirla con el mundo y armonizarlo.

Abre tu corazón y expándete.
Abre tu corazón para que pueda airearse y deshacerse los cristales mortales que se aferran en tu interior provocados por el miedo.

Recupera tu alma. Siente tu esencia. Vuelve a respirar sin miedo y VIVE.

A continuación te proporcionamos algunos consejos que puedes aplicar:

Auto-Masaje de Dicha

Frota el pecho (timo) con movimientos circulares y visualiza que se genera energía de forma expansiva (anti-horario) desde tu centro mientras conectas con tus momentos de dicha
.
Dibuja una sonrisa. Respira profundamente. Levanta la cabeza. Y mientras conectas con tu interior, deja que tu cuerpo se abra. Adopta una postura de apertura. Deja fluir, si lo puedes hacer, un sonido, un suspiro, un quejido,…lo que te venga. Nota que fluyes hacia afuera. Nota tu calor. Nota tu latido. Nota la Vida. Disfruta este momento de paz. ¡Y ahora comparte!

Da tu mano, tu calor, tu abrazo a quien tengas cerca. No importa si estás solo. Escribe, dibuja, manifiesta tu conexión dichosa y expansiva. Regala tus palabras, tu expresión de Dicha, con quien quieras, con alguien cercano o con alguien que esté lejos. Solo debes poner tu intención.

Muestra en tu espacio tu dibujo, tu expresión para recordarte y para recordarles que estás vivo y la belleza que emana de ti.

Busca estos momentos de interiorización y conexión e intenta desconectar de las fuentes de miedo. No caigas en su trampa. Empodérate. Recuerda tu poder y tu esencia.

Hoy más que nunca elimina el ruido y el miedo que te envuelve para recobrar el equilibrio interior y vivir en paz, generar armonía.

Otros posibles consejos

Por otro lado, intenta liberarte del miedo a la muerte, cuanto antes mejor. Para ello deberás revisar tu sistema de creencias y adoptar aquellas que te hagan bien, a partir de tu Sentir. No tiene ningún sentido que tengas miedo proyectado a algo natural que forma parte de la propia vida.

Recuerda que la risa profunda es el ejercicio más poderoso y sencillo que existe para aumentar tu energía. Practica el Rising cuando puedas.

Y si quieres y lo sientes, también puedes participar en nuestras sesiones de canalización de Dicha, para ayudarte a activar tu chispa interior.

¡Alura! La magia de la vida está en la alegría del corazón.

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