Muchos de nosotros que ya estamos familiarizados con el Sentir y hemos experimentado la importancia de vivir desde el Sentir, los beneficios en esencia que nos aporta, cómo nos devuelve al eje, al equilibrio, cómo nos hace experimentar la plenitud, cómo amplia la coherencia, la Alegría de Vivir y sin embargo a veces, pasamos por alto un matiz, una verdad que para nada es insignificante, sino al contrario, que aporta todavía más relevancia a vivir desde la conexión con el Sentir.
 

 
Este matiz tiene que ver con la armonía, tiene que ver con nuestra verdadera naturaleza, con la voz del Gran Espíritu que todo lo mueve y envuelve, del Creador,…(En adelante utilizaremos el nombre de Dios para referirnos a la Conciencia Universal, al Todo).

Es decir, no solo hago el mayor bien hacia mi mismo cuando me conecto en Esencia, cuando me escucho, cuando me realizo en plenitud. Cuando conecto conmigo mismo y conecto a la vez con la fuente estoy articulándome con la misma Creación. Me transciende. Estoy pleno por mi desarrollo de mi potencial y también porque aporto mi legado a la vida y todo ello lo hago en concordancia con mi entorno, con los seres con los que comparto mi experiencia vital, armónicamente, en concordia, es decir, con el Sentir del corazón. Actúo en mi vida con coherencia vital y soy la parte del puzzle completo que encaja perfectamente en su cometido.

Cada uno de nosotros somos piezas. Nos guiamos por la misma voz en Esencia: de respeto, comprensión, armonía y realización. Una voz natural que no puede ser otra que la voz de Dios, de la creación armónica natural en Esencia. La voz en Esencia que nos habla desde la Verdad y maestría interior.

La voz del Sentir está vibrando y en resonancia con la VIDA. De hecho, podemos ver la vida es la expresión física de Dios, como Creador, como Fuente, como Esencia, como Empuje Vital,…
 

El concepto de puzzle.

 
Si yo entiendo que mi camino este, a la vez que entiendo mi importancia,mi valor, lo que yo aporto, lo que soy a le vez entiendo a importancia de las otras piezas y las respeto, no puedo invadir lo que no es a mi, porque sino creo discordia y no concordia Para que el tapiz se complete las piezas del puzzle deben bailar en armonía que quier decir que fluyen, no se estorban, que suman, que se respetan, se comprenden,…que bailan según la misma ley: la Ley Natural o Ley de Dios.
 

 

Co-crear y experimentar la armonía

 
Los principios que rigen no pueden ser aleatorios ni estar hechos a la medida de uno. De ahí radica la importancia de comprender que ese Sentir que te conecta con tu eje, con tu voz interior, tiene la misma naturaleza que el Sentir de tu prójimo si realmente se conecta con la fuente, que es el Sentir puro. Si cada uno  se desarrolla con su guía interior para trazar si camino en la vida es cuando realmente  se genera un mundo armonioso, y se devuelve su esencia natural, que no deja de ser una naturaleza divina.

Lo bueno del Sentir, la voz de Dios, es que está ahí. Es imposible que no haya un momento en tu vida que no hayas conectado con el Sentir, porque forma parte de nuestra naturaleza. Lo puedes negar, lo puedes obviar, porque nos centramos más en lo mundano. Pero si ponemos nuestra intención y atención, tenemos la posibilidad de acceder a nuestro Sentir y generar una vida armoniosa y con Sentido. Y no hace falta que creas, solo hace falta que Sientas!

Alura! La Magia de la Vida está en la Alegría del Corazón.

A %d blogueros les gusta esto: