El Chamán de hoy, el Chamán Vital: el Coach Esencial o Vital de nuestra sociedad actual.

 

La imagen de nuestra sociedad del Chamán

En un primer momento la palabra chamán nos trae en mente a alguien emplumado, con máscaras, artífice de rituales, alguien muy poderoso, diferente, con un punto de locura, muy vistoso, llamativo,…que danza y canta y prolifera en palabras mágicas que le otorgan el poder de ver/hablar con los espíritus, con el más allá y también con los espíritus naturales. Alguien que sana con sus brebajes y cánticos y trae mensajes. Una mezcla de hechicero, curandero, brujo y guía. Todo ello lo asociamos a algo muy folclórico, o cuando menos, perteneciente a otros tiempos remotos o a otras culturas lejanas.

No lo reconocemos como nuestro, sino a algo ajeno a nosotros, a nuestros tiempos, a nuestra vida. Casi como algo de “cuento” o anecdótico.

Lo relacionamos con un modo de relación con la naturaleza de antaño y desactualizado.

Quizás estar en un entorno no natural nos ayuda a enterrar cualquier recuerdo de esta figura y no reconocerla como nuestra. A pesar de que hace relativamente muy pocos años que el asfalto y las ciudades nos impiden tocar tierra y tener contacto con lo natural y lo ancestral.

 

La recuperación de la importante figura del Chamán

En los últimos tiempos se está recuperando la figura del chamán como el que ve y el que sabe, gracias a una línea de estudio y acercamiento antropológico a las culturas de todo el mundo en que todavía pervive de manera más cercana esta figura que lo representa en pueblos que llaman “originarios” donde todavía la tradición chamánica pervive pues su cultura, de alguna manera, no ha perdido la conexión natural por completo. Y en este caso, desde la visión/situación de nuestra sociedad “urbanita”, si que reconocemos estas culturas como diferentes, exóticas, lejos a la nuestra porque en realidad así es.

En esta línea de estudio, quizás por la búsqueda que llama la atención de lo que está fuera, de lo que está lejos, en busca de respuestas y dándole más valor, se ha olvidado o no se ha dedicado la suficiente atención, a recuperar las propias tradiciones más cercanas al propio lugar de origen, los propios rituales, ligados al lugar y con mucha más conexión seguramente con nosotros mismos, nuestra propia historia, lo que corre por nuestras venas, nuestras células, nuestros bosques, los bosques que todavía vemos, por el subsuelo y el agua.

Se recogen metodologías comunes y genéricas que se aplican desprovistas de matices religiosos y dogmáticos que realmente funcionan y nos ayudan a nuestra reconexión. Aún asín, el chamán, el chamán de hoy, ha de trascender todo esto, ha de ir más allá que en quedarse en unas prácticas y rituales ancestrales.

El chamán es chamán cuando se integra y se siente chamán en el mundo en que vive. Es decir, no puede ser (jugar a ser) chamán a ratitos, ser un practicante de chamanismo, si realmente SIENTE el significado profundo y la conexión chamánica.

 

El Chamán Vital, el que ¡SIENTE!, y sabe que su conexión sólo depende de él.

El chamán es el que ve, el que sabe, el que ¡SIENTE!, siente que la conexión es posible y no es necesario volcarse en unas plumas, o unos cuarzos aunque sean instrumentos utilizados ancestralmente y de una conexión increiblemente potente.

El chamán de hoy, a partir de ahora, el chamán vital, puede entrar en conexión, vivir un trance diferente a como lo viven esos pueblos originarios de otros lugares, de otras comunidades, pues su entorno ha cambiado y ahora vive en la ciudad, con otra forma de vida y relacionarse con el mundo.

El chamán vital, por supuesto, se nutre de sus vivencias en la naturaleza y la sabiduría de sanación, guía y SENTIR del mundo natural que sigue en perpetua conexión con la VIDA, y potencia su saber, su ver y su SENTIR, cuando está en contacto con ella, y también lo hace cuando practica con las metodologías ancestrales que conectan, con el tambor, la maraca, la pluma y los viajes y escuchando sus cantos del alma y con sus danzas del animal de poder, pero va más allá.

El chamán vital, el chaman de hoy, en conexión, descubre el alma en todo lo que le rodea y plasma su saber, su ver, su escuchar, su conectar, su SENTIR en su día a día, en su VIDA, para transformar el mundo, para crear la realidad, para sanar, para saber…

Los nuevos chamanes vitales siguen teniendo la misión de guiar, aportar entendimiento y sanar a su alrededor (o todas aquellas cualidades que uno intuye) pero desde una nueva perspectiva.

 

El Chamán Vital no es un brujo o hechicero

El chamán vital no es un brujo que utiliza las artes de conexión con las energías o los espíritus para un fin determinado. El chaman vital, se conecta con la VIDA, con el mundo que le rodea. Lo entiende, lo ama, le ayuda a transformar el mundo siguiendo el ciclo de la rueda de la vida, con sentido y alegría de vivir.

El chamán de hoy, se conecta con el corazón. No necesita ver espíritus de otras dimensiones, ni les otorga un poder mágico superior al suyo propio. El chamán de hoy visualiza el propio poder chamánico contagiando como tela de araña a aquellos que están a su paso para que trabajen y desarrollen la semilla de su propio SENTIR chamán y reconecten con la esencia que empodera. Pero, de manera, que la integren en el propio ser de cada día: el que toma decisiones, el que comparte la vida, el que trabaja, el que crea.

El chamán vital, el nuevo chamán, que vive y SIENTE como chamán, ve el alma de las cosas, de las ciudades, respeta la esencia y la vida en todo lo que ve, toca y crea. Escucha y actúa en consecuencia. No se puede ser chamán sin SENTIR, porque el SENTIR es la conexión. Conexión que incluye el propio ser, los ancestros, los guías, etc…y es una conexión de armonía amorosa con la VIDA.

El chamán que manipula, no puede ser chamán, es otra cosa.
El chamán que no sonría, no puede ser chamán, es otra cosa.
El chamán que se niega a la autoridad de chamán, que no se considera merecedor, no puede ser chamán, es otra cosa.

El chamán vital puede utilizar técnicas ancestrales pero su poder de conexión sabia le invita a hacer la suya propias. No puede romper con ese SENTIR que le guía, le habla, le empuja hacia el fluir de la VIDA y hacia el servicio a los demás y a la VIDA misma.

 

El chamán vital, el chamán de hoy, que es chamán en el día a día

El chamán de hoy escucha la llamada, el mensaje, en plena selva de asfalto y sabe SENTIR los mensajes en cualquier objeto porque lo atiende y le otorga el valor y respeto que tiene en esencia. Sabe escuchar su alma, no lo desmerece y se detiene ante él libre de prejuicios.

El chamán de hoy es quizás más chamán que nunca, más poderoso y sabio que nunca, porque precisamente respira en su cuerpo, en su ser , en su alma, la sabiduría de los grandes chamanes de toda la historia y sabe comprender su presente, aunque en su viaje de conexión acumula mil dimensiones, toda la eternidad, toda la sabiduría. Debe ser plenamente consciente de la VIDA que VIVE, del mundo en que vive, para abrir a los demás y así mismo a VIVIR.

El chamán vital y sus talentos

El chamán vital lleva integrado de serie todas estas cualidades y sigue adivinando, y sigue ayudando a reconocerse y sanar a los demás. Y sigue aportando luz y entendimiento a su entorno. Y junto a él se produce la magia de las sincronicidades, de la adivinación, de que suceda lo que a priori parecería maravilloso, pero que no es otra cosa que aprovechar el fluir vital de la vida misma.

El chamán vital no necesita ver los espíritus, o las energías sutiles. Puede sentirlos, sí, pero lo más importante es comprenderlos, para saber si forman parte del propio camino. SENTIR, SENTIR, SENTIR y así tener la certeza de qué querer, qué hacer, qué SER.

Uno puede ver espíritus y no ser chamán, pues puede vivir en el miedo, fuera del equilibrio y no saber como proceder, o proceder desde la desconexión del fluir de la vida.

Uno puede ver las energías sutiles pero ser incapaz de apreciar la belleza y el poder que emana de ello. Ser incapaces de encontrar un sentido. Muchas veces por miedo o falta de aceptación, o falta de integración o profundidad.

¡Nos quedamos tantas veces en lo externo, en lo superficial!

Si veo espíritus… De acuerdo, forma parte de mi. Pregúntate ¿Qué servicio tiene en mi vida?¿Qué puedo aportar?¿Qué significa en mi vida?¿Forma parte de mi misión?…es comprender el “Para qué”. Esto sería común para todo tipo de dones.

¿Cómo explico entonces la presencia de esas ayudas con que me conecto?¿Esos guías?

Esas ayudas forman parte de ti. No te son ajenas. Son tu saber, tu energía, tu brújula. ¡Son tu mismo! En otro estado, en otra dimensión, en otro tiempo. Eres tu mismo escuchándote y aportándote lo que necesitas en cada momento para poder afrontar con toda tu esencia, sabiduría, poder y alma, toda TU VIDA, esta VIDA.

Precisamente, por cómo estamos materializados en esta vida, les ponemos forma y nombre, y todo lo que necesitamos para poder comprender, en esta forma humana, su significado, y lo que realmente son y somos: los animales de poder, los maestros, los mundos a los que viajo en un viaje chamánico,…no son otra cosa que nosotros mismos dibujados en nuestro entendimiento con voz para escuchar con palabras, con imágenes, para comprender, a veces, metafóricamente.

Todos llevamos un traductor dentro del corazón que nos da el mensaje que necesitamos traducido en certeza, comprensión y sanación.

Pero hay veces, personas, que se cierran a él, si no han visto lo que han leído o lo que han creído entender de como funciona este “ver” y “saber” chamán en otras culturas originarias. Se olvidan de lo esencial, SU SENTIR, no hacen caso a SU SENTIR.

El chamán vital, transciende todo eso y es capaz de SENTIR y comprender la relación que tiene él mismo con el TODO y con TODOS. Así, otorga validez y poder y SIENTE el alma de cada lugar, de cada objeto, con el que se relaciona y comprende que si forma parte de su vida, que si se cruza en su camino, es por algún motivo. Y sabe que ha nacido (ha sido creado) con un propósito y sentido, y eso le permite SENTIR el alma de todo, sea piedra, sea árbol, sea coche, sea pajarita de papel, sea un proyecto, sea un perro, sea una casa…y reconocerse a si mismo en interrelación con esa parte del TODO que confluye en su mismo camino y le abre en esencia su SER para leerlo, sin palabras, para ayudarle en la comprensión y co-creación del mundo que les rodea. Ese respeto y comprensión le otorga al chamán esencial una paz y equilibrio a su vez a él mismo.

Todo tiene sentido. Eso es VIVIR, en mayúsculas. Y como consecuencia se transmite el corazón alegre del chamán esencial latiendo, en su actuar y en seguir contagiando a cuanto le rodea, en DICHA, ya sean ambientes, cosas y personas, y SERES.

El COACH VITAL de nuestros días.

El chamán de hoy, EL CHAMÁN VITAL, el que SIENTE en todo su SER que es CHAMÁN y lo acepta, integra y le hace vivir en coherencia con ese SENTIR será capaz por tanto de ayudar a sus congéneres en el proceso de despertar la propia conexión, se transforma en un verdadero COACH VITAL, traducido en terminología de nuestros días: Un maestro del SENTIR, un sparring con el que lidiar para encontrar la propia esencia oculta en capas de desconexión, poniendo el alma al atender al SER que tiene delante, estando en modo SENTIR y generando las preguntas poderosas, para poder encaminarlo, pues lo ha escuchado, y escucha el alma mejor que él mismo. Presta toda la atención y apoyo y sabiduría y abrazo amoroso desde el corazón que te ayudará realmente a encontrar lo que anhelas, que no es otra cosa que reencontrarte contigo mismo, con tu rumbo y con tu paz vital, equilibrio sanador en todos los sentidos (cuerpo, mente, alma…y finanzas).

 

Chamanes Vitales

Chamanes de hoy – Chamanes Vitales – Coachs Vitales y Esenciales

 

Ya no sirve el chamán convencional. Ya no es suficiente el chamán tradicional, que hace de traductor de tu verdadero SENTIR y no te aporta comprensión. El que actúa con magia, al que se le otorgan poderes. El chamán esencial, el chamán de hoy, te sana en esencia y te devuelve el poder a ti, el poder de comprender la vida, SI TU LO DECIDES, para que seas tu mismo, que fluyas con tu SENTIR chamán, el SENTIR con la conexión con la VIDA y retomes tu fuerza y rumbo en lo que hagas.

El chamán vital es tan revolucionario como el Jesús que te sugiere a ti mismo como tu propio templo.

Debemos pues extender este nuevo concepto de chamanismo del SENTIR, chamanismo VITAL, para que el propio mundo recupere su salud, recupere su equilibrio, recupere su alegría.

¿NO SIENTES el mundo cómo te habla?
¿NO SIENTES la llamada?
¿NO SIENTES?

Empieza por SENTIR. Decide SENTIR. Da el primer paso. Atrévete a decir: YO VOY A SER MI PROPIO CHAMÁN.

Y si quieres, comparte con nosotros el camino.

 

El nuevo chamanismo VITAL

El chamanismo VITAL es el chamanismo que te confiere a ti, en el hoy, todo el poder de conexión de poder con la vida en su aspecto de definición más amplio, que incluye todo el mundo y la realidad que te rodea, sin necesidad de rituales mágicos predeterminados, o de algo externo a ti mismo y a tu SENTIR.

El chamanismo de hoy, el chamanismo VITAL, te enseña a AMAR, VIVIR LA VIDA CON TODO EL ALMA y a disfrutar de la capacidad natural de desarrollar DICHA, CONEXIÓN con ALEGRÍA. Y reconocer que el GRAN ESPÍRITU, DIOS, LA ESENCIA, TU MISMO,… está en TODO.

Montse y Fran, octubre de 2018

 

Rendimos homenaje a todos los chamanes, alegres, valientes y ancestrales, que con el amor incondicional en su corazón, y  movidos por el empuje de su SENTIR y su Alegría de Vivir, hicieron todo lo posible para ayudar a evolucionar a las civilizaciones donde vivieron, transcendiendo todas las dificultades que eso suponía. Vidas con sentido trabajando para una VIDA con SENTIDO. Nuestro reconocimiento y respeto más absoluto. ¡ALURA!

Puedes aprender más en nuestros talleres vivenciales y en el libro "El PODER del SENTIR en tu día a día"

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