¿Te encuentras en una fase de tu vida que te cuesta tomar decisiones importantes?
¿Te falta discernimiento, claridad para tomar un camino que te de confianza?
¿Titubeas constantemente al elegir?¿Delegas tus decisiones a los demás, o que te digan que tienes que hacer?
O simplemente, ¿Te aterra tomar decisiones y te dejas ir a la deriva?

En un anterior artículo, «Decidir desde el Sentir» ya exponíamos, lo que para nosotros, debería ser el proceso natural para tomar nuestras decisiones importantes, en nuestro día a día: Conectar con el corazón y discernir desde «el Sentir» profundo como nos sientan las diferentes opciones y alternativas a elegir, decidir. Ahora bien, para algunas personas, este método, todavía puede no estar integrado o le resulte «difícil», o no sepan como llevar a cabo (aunque es un método innato, sencillo, lo llevamos de facto, pero muchos lo hemos olvidado o no nos lo han enseñado).

Ante esta situación, tenemos un alternativa que quizás pueda ser más «entendible» o fácil de utilizar, por el contexto del mundo en el que vivimos, en donde la mente racional impera. Esta alternativa se basa en tener bien claros, bien definidos, cuales son nuestros «Principios» y tomar nuestras decisiones en base a ellos. Los Principios derivan directamente del sentir, por ello, mantiene la coherencia con el anhelo de nuestra esencia. En una forma indirecta de acceder a nuestro Sentir.

La diferencia es que, si procesas siempre con «el Sentir» accedemos directamente a nuestra esencia y te aseguras que estas procesando la decisión más adecuada con el estado actual en que te encuentras. En cambio, cuando lo hacemos desde nuestros los principios, si no los vamos revisando, puede que ya estén caducados, ya que hemos de tener en cuenta que nuestros principios pueden ir variando a lo largo del tiempo.

Los Principios están en nuestra mente ordinaria, en nuestra mente racional, incluso los podemos tener escritos, por lo tanto son fáciles de acceder para las personas consideradas más «mentales».

Pero, ¿Qué es un Principio?

El principio es la base que se cree más haya de cualquier cosa.

El principio es la esencia en la que se basa nuestra visión de la vida, de nosotros en la vida.

En los principios se fundamenta nuestra coherencia con lo que hacemos y sentimos

Una persona que tiene claro los principios no se dejará sobornar fácilmente por la fuerza del empuje del mundo que nos rodea.El principio será su antídoto y resultará inmune a contagiarse de la locura colectiva.

El principio tiene que ver con la vida, con la natura, con lo que es o mejor, como debería ser. Cuando lo tienes claro, no puedes negar ni faltar a tu verdad pues te sentirías desdichado, sobre todo con la manera de pisar en tu camino vital. Seguir tus principios será más importante que las posibles consecuencias de ser como eres y plasmarlo en la sociedad.

El problema es que la gente, ni piensa ni siente, y por lo tanto, no tiene claro cuales son sus principios, los que deberían regir su vida. No son leyes, pues nadie te las impone. Son la base, la esencia, lo natural para nosotros, que fluye a favor del fluir de la vida.

Un sano ejercicio sería pararnos a indagar que es lo importante para mi, a que le doy valor yo a la vida, en mi proceder en la vida, que no estaría dispuesto a hacer a pesar que la sociedad me lo imponga, que es lo que debería primar a la hora de iniciar cualquier proyecto en mi andadura vital, en mi convivencia, en mis palabras.

Deja aflorar tus principios si están latentes y obsérvate para ver como encajan en tu forma de vida. Empieza a actuar acorde a tu sentir. para ello debes tener tus principios a mano, que no son otra cosa que el recordatorio que te facilita reconocer lo que haces, cómo lo haces, porque lo haces, si eres tú en realidad quien lo hace porque te sientes bien o te sientan bien o es ese otro yo tuyo que marcha en automático carente de Sentir que se rigen por normas o leyes impuestas desde fuera y no por la esencia, desde dentro. Párate a sentir tu esencia y escríbelo para que tome fuerza. Puede ser un buen principio.

Principio versus Valor

¿Qué diferencia hay entre un principio y un Valor. El Principio es más elaborado que el valor, porque está procesado, está concienciado y está «decidido» a que forme parte de tu conducta vital.

Por ejemplo si tengo el valor= «Amistad, la verdad» Principio: «Mi verdad es que no debo dejar de lado a los amigos. Debo evitar mentir a los demás y a mi mismo.»

El valor te llama la atención, el principio lo adaptas a tu manera de ser, tomas conciencia, generas la sentencia.

Los valores son adjetivos, los principios son mi intención a partir de lo que decido que es esencial en mi vida. Es una frase elaborada.

Cuando tenemos los principios claros, nos es fácil decidir en la vida.

Párate a definir tus principios, puede ser un antes y después en tus tomas de decisiones.

Si tienes problemas en saber cómo definir tus principios, te podemos ayudar desde el «Coaching desde el Sentir»

¿Te da «palo» definir tus principios? Para nosotros, eso ya puede ser más preocupante.

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