¿Quién es más responsable, el que actúa mal o el que deja que se actúe mal? ¿Qué te dice tu Juez Interior?

La responsabilidad es propia y es compartida, pues todo formamos parte y somos co-creadores del Todo y del devenir de este mundo en el que vivimos.

Tanto al actuar como el no hacerlo tiene un resultado, una consecuencia, que hace girar hacia un lado o hacia otro este devenir, el escenario de nuestro entorno, el paisaje que nos rodea, la historia que nos envuelve.

Si alguien actúa obrando, a tú juicio, de una manera que atenta a las leyes naturales, que agrede al bien común, y sin embargo tú se lo permites, haces la vista gorda, no haces nada al respecto más que juzgar, ¡flaco favor te estas haciendo! No a él, sino a ti, pues inconscientemente vas a producirte una desavenencia entre tu SENTIR y tu actuar, quizás porque crees que no está en tu mano diseñar el mundo en que vives.

No se trata de conseguir que el otro cambie, se trata de cambiar tú, siempre buscando la correcta alineación del ser, el correcto equilibrio.

Si eres tu quien haces algo a conciencia de que no es lo que tu Ser aprueba y aprecia, también tienes un problema, pues en ambos casos, el juez interior estará hay para marcar una huella en tu interior. Una colección de porqué’s clavados en tu carne imborrable o ¿no?

Sigues pensando en culpa, en castigo, ¿verdad? No te juzgues duramente.
 

Tu juez interior

Piensa en tu Juez Interior como aquel consejero que lo que hace es recordarte tu sabiduría, que te habla para que te escuches, mas no te juzga. ¡No te juzgues tú entonces!

Aprende a perdonarte, es decir, aceptar como eres, aceptar que esto es un camino de mil itinerarios y a veces escoges el que no te resulta más placentero, pero no pasa nada.

El juez interior no juzga, te recuerda el equilibrio que necesitas en tu vida. Agradece lo que consideras tus errores porque te hacen más grande, más sabio.

Todo se puede sanar, todo se puede equilibrar, lo que importa es el ahora y hay tienes todo el poder.

Libérate de viejas rencillas, de antiguas y pesadas cadenas, importa el tú de hoy, que sí, es la acumulación de todo lo que has sido pero también de lo que serás y el peso lo tiene el cómo te sientes, por eso si consigues ser auténtico, equilibrado, amable contigo, con tu esencia, en cada momento, en tu vivir, en tu sentir y actuar no habrá necesidad de jueces.

Algo que va contra natura, y tu no actúas, se genera una huella, como una muesca, una marca…incluso en la propia carne,…

Cuantas veces actuamos en contra natura con la excusa «cumplo órdenes«, o «las cosas son así«. Se coherente, si actúas de esa manera porque tu Juez interior no interviene (porque posiblemente no estás conectado a tu Sentir), no cumples órdenes, lo haces porque así quieres hacerlo.

Si en cambio, Sientes el ¡alto! en tu interior y actúas igualmente porque te lo han ordenado del exterior, también ¡flaco favor te estás haciendo! ¿Qué pretendes conseguir para dejar hacerte tanto daño?! ¿A caso esta tú vida, o la vida de los que amas, en juego? En ese caso, tu juez interior seguramente no actuaría.

¡Qué excusas más suicidas! Porque me lo han mandado.Porque las cosas son así. ¡Qué autoengaño!

En el otro ni te fijes, fíjate en ti, el otro tiene su camino,…

¿Sí, pero que hacer cuando encuentras a alguien actuando deliberadamente contra natura, sinsentido?

Deberás auto-observarte y Sentir que sientes en ese momento y decidir si tu intervención es fructífera para la situación. Hay muchas maneras de intervenir: explicar lo sucedido por ejemplo, convencer mucha más gente con tu ejemplo y tú verdad , intenta contrarrestar…

El cambio está siempre en tu alcance más próximo, ese es el que llegará más lejos.

Honra a tu Juez Interior, que es muy sabio, y está para ayudarte. Escúchale y actúa con responsabilidad.

A %d blogueros les gusta esto: