¿Qué más te puedo decir que no sientas?

¿No sientes la energía que penetra desde tu raíz por todo tu cuerpo, expandiéndose?

¿No sientes cómo al respirar sanas?

¿No sientes que eres más grande, más fuerte, más potente? Porque, estás arropado y acompañado por este paisaje que te mira y aprueba tu compañía respetuosa?

Eres uno más. Formas parte de la tierra. No desentonas. Aquí, tu luz es verde. Pues es naturaleza, como la de los árboles y las plantas aromáticas y los animales. Adoras el sol, el aire, el viento, el agua! Ese es el sentir chamán.

El chamán adora la vida, siente que desde la vida vivida forma parte de una gran rueda de comunidad en la que todos nos nutrimos en sano equilibrio y damos y recibimos con equidad, con respeto.

¿Donde experimentas mejor esta conexión, este sentimiento, este saber certero, que en esta tierra que pisas ahora?

Una tierra donde se te permite desarrollar los sentidos, desatrofiar el sentir, el ver, el oler, el tocar, el escuchar, sutiles.

Un rincón todavía auténtico. Donde las montañas son guardianas de este tesoro. Donde vuelan los buitres en paz. Donde el viento susurra respuestas a tus inquietudes y las puedes oir!! Sin el ruido ensordecedor de la ciudad.

Y las piedras, los fósiles, te recuerdan qué eres, de qué estamos hechos, cómo dejamos huella tras nuestro paso… Los fósiles nos recuerdan nuestra conexión con la tierra y con la vida. Son huella del Ayer en el Ahora. Eso nos acerca la dimensión temporal y es muy sanador. (No dar importancia al tiempo! Es una cuestión clave de nuestra existencia). Vivir cada segundo, plenamente. Ese es un objetivo prioritario.

Absolutamente tierra chamánica; Naturaleza, cuevas, montañas, animales libres, Viento, Agua! Más agua en el subsuelo! Tierra y piedras, y fósiles… y hombres y mujeres que sienten… Y estrellas, sol y luna..

Absolutamente TIERRA CHAMANICA. Canta y danza tu fuego, y disfruta con ello!!