Todos, absolutamente todos, tenemos ese impulso que nos hace avanzar con el deseo de evolucionar, mejorar, transformarnos hacia la completitud, hacia ser mejores y en la mejor versión de nosotros mismos.

Para recuperar la confianza en la vida debemos hallar esa semilla que late en nosotros, con la que nos damos cuenta que estamos aquí. Esa es la prueba de que debemos seguir experimentado nuestro camino. El regalo es estar aquí y abrir los ojos: Es Tocar, es Sentir, es Saber, es Comprender, es Llorar, es Saborear, es también Sufrir.

Sentir dentro el impulso de evolución, es un deseo innato y creativo de vivir la vida.

Respiramos, latimos, nos movemos, aprendemos. La vida ES.

¿Por qué perdemos la confianza?

Cuando dejamos de creer, cuando dejamos de fluir, cuando dejamos de anhelar, cuando la vida separada de nosotros mismos nos maneja (“los otros”), cuando no controlamos nuestra deriva evolutiva (…pero si la vida somos nosotros mismos!!!…), entonces entramos en un Shock que nos impide avanzar, aunque en verdad no podemos evitar dejar de avanzar, pero el sentimiento es de agobio y nuestros resultados vivenciales son dañinos o así lo percibimos.

Dejo de creer en la vida cuando la vida me supera, cuando no nace de mi, cuando no agradezco todo, absolutamente todo lo que vivo. Y dejo de crear acompañando a mi instinto mas profundo, mi motor vital.

Puedo confiar de nuevo en la vida, reconfirmando mis creencias en lo que Soy. Aceptando lo que Soy. Disfrutando con lo que Soy. Cuando tengo las riendas, cuando tengo el timón.

Yo decido mi vida, porque soy vida.
Yo agradezco mi destino, porque es mi vida, la vida que yo trazo para mi propia evolución.
Yo disfruto del SER cuando experimento mi vida.
Siempre SOY. Me conecto con mi impulso vital. Con mi llama. Para definir mis términos vitales, mis experiencias vivenciales.
Me escucho y vibro.
Respiro y creo (creo de Creación).
Creo en en mi crear. (Creencia poderosa).

No importa que vida tenga, porque será (así lo Sentiré) plena y en equilibrio, pues rodará acompasada con mi existencia, con el SER.