Cuando vamos a comenzar una nueva etapa en la vida, lo primero que hacemos es establecer metas, dónde queremos crecer (p.e. desarrollo de talentos), qué queremos experimentar y qué queremos lograr en el futuro. Es un proceso muy importante, pero también es un buen punto de partida mirar atrás y ver lo que hemos recorrido y hemos experimentado, así como las estrategias (el cómo) y recursos que hemos utilizado y que nos han funcionado, o no, en nuestro pasado.

Aunque tuvieras un mal año o un pasado desastroso, eso no es indicador que tu futuro vaya a ser funesto…y a la inversa, aunque hayas tenido un pasado lleno de bonanza y bendiciones no te asegura un futuro igual. No debes dormirte en los “laureles”.

 

Tu pasado no define tu futuro.

Nosotros creemos firmemente que tu pasado no define tu futuro, pero puedes aprender mucho de él para aproximarte cada vez más a quien quieres ser.

Revisar tu pasado, ya sea brillante u oscuro, te va a permitir conocerte, saber aquello que te hace bien y lo que te hace mal, identificar tus talentos y fortalezas así como tus debilidades, te permitirá crecer y mejorar en aquellas áreas que consideras que los resultados no fueron buenos.

Porque aunque sea pasado, todas esas experiencias, esas vivencias ya te pertenecen a ti, y están contigo, aquí, en el ahora de tu presente.

 

Las áreas del desarrollo humano.

Para simplificar la retrospectiva (revisión constructiva del pasado), podemos identificar las áreas más importantes del desarrollo humano y nos vamos a focalizar en el análisis de nuestras experiencias pasadas en base a ellas. Las áreas propuestas son una mera referencia y es conveniente que las revises e incluyas aquellas que sientes que son relevantes para ti (por ejemplo ocio, viajes, amor,…) o excluyas o modifiques las que no tengan suficiente fuerza a tu parecer.

  1. Salud Física
  2. Mente
  3. Espiritualidad (conexión con la vida, con la naturaleza, con el propósito,…)
  4. Profesión o negocio
  5. Relaciones (pareja, familia, comunidad, sociedad,..)
  6. Finanzas Personales (Paz Financiera)
  7. Tiempo

No vamos a entrar en detalle en cada una de ellas, ya que se autodefinen por si mismas. De hecho, te proponemos que des tú mismo una definición propia para darle un sentido más particular y más fuerza e intención a la retrospectiva.

Añadimos el área “Tiempo” porque es un elemento esencial a gestionar en nuestra vida. Cuando hablamos en este caso de tiempo, nos referimos a un recurso finito, no renovable, que necesitamos emplear en nuestras acciones y experiencias.

Cuanto más efectiva y eficaz sea el manejo de nuestro tiempo, cuanto más se focalice su uso en cosas esenciales, vitales para nosotros y eliminemos el tiempo dedicado a lo superfluo, mayor será la disposición para realizar las cosas que en verdad nos apasionan (y paradójicamente mayor tiempo viviremos en el “no tiempo”).

De la misma manera que podemos mejorar nuestras finanzas personales, o nuestra salud o nuestras relaciones, podemos aprender a manejar de una forma más inteligente para nosotros, día tras día, nuestro tiempo.

 

Tabla de retrospectiva.

La propuesta que hacemos es que para cada área de desarrollo, identifiques la mejor y peor experiencia para ti que te haya ocurrido.

Para cada experiencia que identifiques, responde a las siguientes preguntas:

¿Qué sucedió?
¿Qué aprendí?
¿Qué haría diferente?

 

Verás que en el caso de una experiencia mala, cuando la evalúas con perspectiva, no parece tan mala y supone muchos aprendizajes sobre ti. No te centres a rememorar las sensaciones negativas de la experiencia, ni a buscar y analizar de qué o quién fue la culpa de que el resultado fuera malo para ti, sino a responder a las preguntas propuestas: ¿Qué aprendí?¿Que haría diferente o cómo lo haría mejor?. Se trata de centrarnos en el aprendizaje.

Y en el caso de una experiencia buena, es curioso, pero no solemos pararnos a valorar que es lo que hemos hecho bien en esa ocasión. Analizar nuestras reacciones y acciones en el porqué salió bien nos permitirá entender un poco más sobre nuestras fortalezas y talentos. Esos recursos que detectamos que tenemos, los podemos utilizar para cuando algo vaya mal y ayudar a corregirlo.

 

Retrospectiva desde el SENTIR

Dependiendo del ciclo de evaluación (puede ser toda tu vida hasta ahora, un año, un trimestre, una semana, o incluso un día) tómate tu tiempo para cada caso. Puede que requieras de minutos en el caso de un día o semana, o algunas horas en el caso de meses o años.

Siempre aconsejamos que hagas el viaje a tus experiencias pasadas en modo SENTIR. Si el periodo es pequeño y tienes todavía presente la vivencia y su resultado, a flor de piel, un sencillo estado meditativo que te facilite ponerte en modo SENTIR de forma rápida será suficiente. Por ejemplo, unas respiraciones profundas en un entorno de paz que precedan a la evaluación.

Si por el contrario, el periodo a evaluar es más grande y lejano, puede que utilices una práctica que te lleve a un nivel más profundo de tu SENTIR ya sea a través de un  estado meditativo de visualización regresiva, o una práctica de Programación Neurolingüística o mejor aún, a través de un viaje chamánico para acceder a la información y el sentir de esa experiencia.

En cualquier caso, realizar el ejercicio de evaluación ya es de gran valor. De hecho, puedes revisarlas todas las veces que sea necesario. Con el paso del tiempo, con el aumento de tu conciencia y la activación de tu SENTIR, las perspectivas de tus experiencias y resultados irán variando y podrás sacar nuevas lecciones muy provechosas para llevar a cabo tus metas futuras.

La retrospectiva es una herramienta básica para evaluar que es lo que te ha ayudado o no a ser quien eres y a quien querías ser.

La cuestión es:

¿Sabes quién eres?

¿Has decido quién quieres llegar a ser en tu próximo ciclo vital?

Puedes aprender más en nuestros talleres vivenciales, Webinarios, cursos on-line y/o en nuestros libros "El PODER del SENTIR en tu día a día", "El Viaje Chamánico, un pasadizo a tu SENTIR (Mundo Interior)"

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