En todo momento es esencial recuperar nuestra conexión con lo natural. Reconocer nuestra propia naturaleza. Reconectar con los elementos. Sentir lo que somos. Sentir nuestra sabiduría, nuestra fuerza, nuestra luz, nuestra energía, nuestro fluir, nuestra conexión con todo, nuestro compartir vital con la naturaleza. Sentir nuestra constitución elemental, esencial, entre la materia y lo sutil.

Para ello proponemos unas sencillas prácticas chamánicas para ayudarte a sentir de nuevo la fuerza de los elementos que forman parte de ti y activar tu naturaleza y con ello ayudarte a devolverte el equilibrio.

  • Reconectar con la Tierra.
  • Reconectar con el Agua.
  • Reconectar con el Fuego.
  • Reconectar con el Aire.

 

Reconectar con los elementos: Tierra.

 

Para reconectar con tu Tierra busca un momento para ti, un momento de paz.

Si es posible busca un lugar donde puedas sentir la tierra, descalzarte sobre el césped, plantar tus pies en el suelo. Si no es posible, simplemente libera tus pies desnudos sobre el suelo que pises, sintiendo tu planta e imaginando que conectas con la Tierra.

Relájate. Respira profundamente. A conciencia. Por tu nariz llenando tus pulmones.

Siente como con cada inspiración tu Ser se nutre de la fuerza de la tierra, con su vitalidad. Siente como tu Ser se revitaliza y como conectas con la sabiduría ancestral.

En tus exhalaciones ves soltando todo lo denso que hay en ti. Permite que tu Ser se deshaga de las mochilas que no te corresponden y permite que se recargue de la energía vital de tu propósito.

Disfruta de la sencillez. Suelta lo que está demás y recoge y acoge tu sabiduría natural.

Finaliza agradeciendo de corazón a la Tierra que te sostiene y forma parte de ti.

Prácticas complementarias: Practicar el caminar descalzo. La caminata consciente.


 

Reconectar con los elementos: Agua.

 

Para reconectar con el agua, busca un momento para ti, un momento de paz. Si es posible busca un lugar donde fluya el agua: una cascada, el mar, una fuente…

Si no es posible, simplemente humedece tus manos y con ellas tu rostro y siente la facilidad que tienes para conectar con el agua. Tan esencial para tu vida y tan esencial para tu esencia.

Relájate. Respira profundamente. A conciencia. Inspira por tu nariz pero al soltar el aire, párate un momento, hazlo por tu boca y siente como el agua brota en tu saliva en cada respiración.

Siente con cada respiración como tu Ser se acompasa de manera natural con el fluir del agua. Nota como tu cuerpo, tus células se limpian.

Siente como el fluir del elemento agua en ti disuelve poco a poco cualquier bloqueo y con cada respiración se lo lleva lejos de manera sanadora.

Siente como fluye tu Sentir. Siente a plenitud de la vida en ti. Y acoge la comunicación profunda con tu Ser que fluye sin trabas y sin bloqueos de forma natural.

Finaliza agradeciendo de corazón al Agua que fluye y forma parte de ti.

Prácticas complementarias: Práctica de sentir tus aguas. Práctica de bendecir el agua.


 

Reconectar con los elementos: Fuego.

 

Para reconectar con el fuego, busca un momento para ti, un momento de paz.

Si es posible, busca un lugar donde los rayos del Sol acaricien tu rostro, o una hoguera o incluso una vela que te permita Sentir cerca de ti el calor. Si no es posible, simplemente frota tus manos, acércalas a tu rostro y siente tu propio calor mientras visualizas el fuego y su luz en ti, tu Sol en Esencia.

Relájate. Respira profundamente. A conciencia. En esta ocasión inspira por la boca y deja que la energía del Sol, del fuego, se distribuya en tu cuerpo y aporta luz a cada rincón que te habita y que te hace reconocerte a ti mismo como el Ser radiante que eres. Siente como tu llama divina es incombustible y forma parte de ti.

Es tu motor de vida. Disfruta de cada exhalación lentamente, exhalando por tu nariz. Nota el calor, tu temperatura. Siente la vida en ti. Siente la energía en ti para ponerte en camino. Siente tu motor de vida y ponlo en marcha.

Finaliza agradeciendo de corazón al Fuego que te da luz e impulsa y forma parte de ti.

Prácticas complementarias: Caricia de sol. Transmutar con fuego.


 

Reconectar con los elementos: Aire.

 

Para conectar con el aire busca un momento para ti, un momento de paz. Si es posible, sal al aire libre, donde puedas sentir la brisa acariciándote, moviéndote tus cabellos. Si no es posible, simplemente agita algo tus brazos en círculo moviendo el aire hacia ti y nota como el elemento aire te rodea y te acompaña siempre de manera natural

Relájate. Respira conscientemente. Esta vez inspira y expira por la boca para mover la mayor parte posible de aire en tu interior.

El aire forma parte de ti y te hace expanderte de forma increible. Ocupas más.

Visualízate a ti mismo como un ave que se deja llevar por el aire. El aire aleja de ti cualquier atadura que perdure.

Cuando dejas fluir así el aire en ti ya no hay limitaciones. Los límites se difuminan y nace en ti un sentir de expansión, de caminos infinitos a tu disposición, y solo debes sentir, como las aves, tu rumbo, tu instinto natural, imparable y libre.

Finaliza agradeciendo de corazón al Aire que te abraza, te libera, te abre caminos y forma parte de ti.

Prácticas complementarias: Conexión con la pluma. Gritar al viento.


 
Sabiduría, fuerza, fluir, luz, libertad, equilibrio,…reconectando con los cuatro elementos en ti, tu paz va a ser completa.

ALURA!: La magia de la vida está en la alegría del corazón

 

A %d blogueros les gusta esto: