Qué no te confundan los falsos abanderados que van proclamando «Libertad» por doquier provistos con una máscara que esconde a un «YO egóico» que en el fondo quiere engrandecerse y sobrepasarte (y en muchas ocasiones someterte).  No te dejes convencer por las falacias y fantasías que te muestren en sus rebuscados argumentos, ya que flaco favor te estarás haciendo a ti y al mundo.
 

No confundas la Libertad con Libertinaje.

 

 
La Libertad es la cualidad, el valor que me permite desarrollar mi libre albedrío, mi fluir natural para plasmar en mi vida y en el mundo mis decisiones de manera que aporte con ello al bien común.

Cuando la Libertad carece de límites, no sigue pautas, es excesiva, se convierte en libertinaje, pues deja de tener en cuenta el encaje individual en la totalidad e ignora por completo cómo mis acciones van a afectar al otro y al mundo.

El ego y la búsqueda del placer personal ciegan el alma y el Yo se antepone al Uno y atropella de manera consciente cualquier consenso que tenga que ver con el equilibrio y la convivencia.

Nunca voy a ser libre si solo pienso en mi y en mi beneficio en lo que hago.
 

La Libertad es equilibrio y armonía natural.

 
El egoísmo te lleva al Libertinaje. La Libertad es equilibrio natural. El Libertinaje es desenfreno. La Libertad, por tanto, tiene los límites del equilibrio natural. El Libertinaje en cambio tiene por lema «El no hay límite que no sea lo que yo diga», el «Todo vale» y da el control al ego, mientras que contrariamente a lo que supuestamente se busca, coarta y hace caso omiso al alma.

Nunca voy a ser libre si impongo mi criterio sin tener en cuenta las repercusiones para con los demás.El libertino se presenta como el abanderado que vive en «Libertad», porque piensa, dice y hace lo que quiere.

Pero Libertad sin respeto al entorno, al prójimo y a la vida no es Libertad. Porque la Libertad nunca es un exceso ni un desenfreno. La libertad busca el equilibrio y el encaje armónico del mundo. El Libertinaje es como un cáncer sin control, dañino.

Cuando alguien llena su boca de la palabra Libertad y la usa como excusa para su propio bien, es signo inequívoco de que el YO egóico domina ese alma.

Hagamos introspección y sintamos si en nuestra vida aplicamos la Libertad o el «todo vale». Si nuestras decisiones alimentan nuestro desarrollo en el encaje vital o si estoy abriéndome paso a costa de desequilibrar o dañar mi entorno, mis relaciones, etcétera.
 

¿Mi Libertad se acoge a las leyes naturales de la vida o soy libre «sin ley»?

 
Muchas veces se nos olvida que somos Vida y por lo tanto estamos bajo el influjo de las Leyes Naturales de la propia Vida. ¿Las conoces?¿Las observas?¿Las Sientes?

Siente si eres libre en tu vida o esclavo de tu ego y deseo irrefrenable que no mira si en su camino está atropellando a la vida ajena y a tu propia vida.

Cuando estás en modo Sentir es muy fácil, es natural, distinguir cuando es Libertad y cuando Libertinaje

¿Quieres ser Libre o Libertino?

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