Observamos por nuestra experiencia, que en general, hay una aversión al cambio. El cambio nos incomoda, ya que justamente involucra acciones que nos suelen sacar de nuestra confort y como ya hemos descrito en otros artículos, el cambio, la transformación normalmente genera dolor.

Puede ayudar a prepararnos para la transformación, entender el proceso y las fases los estados emocionales que viviremos en el cambio. Como todo proceso evolutivo, tiene una forma espiral, la cual vemos representada en nuestro mundo lineal como una montaña rusa.

Los psicólogos Don Kelley y Daryl Connor describieron este fenómeno en un escrito llamado «The Emotional Cycle of Change».

Se modelan cinco estado de las experiencias emocionales de todo cambio. Sea cual sea el cambio que quieras realizar (nuevo trabajo, nueva pareja, nuevo hobbie,…) siempre pasarás por estas etapas (de hecho son muy parecidas a las fases del aprendizaje). Algunas veces las subidas emocionales serán más o menos altas y las bajadas más o menos bajas; algunas veces el ciclo será más corto, otras más largo, pero en todos los casos experimentarás este ciclo cuando decidas hacer cambios en tu vida.

Se distinguen 5 fases principales sobre las que las personas realizan cambios emocionales en su camino de cambio:

  1. Optimismo Desinformado
  2. Pesimismo Informado
  3. Valle de la Desesperación
  4. Optimismo Informado
  5. Éxito y reto conseguido

FASE 1: OPTIMISMO DESINFORMADO

En la primera fase del cambio voluntario, generalmente lo abordamos con mucha excitación e ilusión. Imaginamos todos los beneficios del cambio y todavía no tenemos experiencia en los costes que nos va a suponer el mismo, no contemplamos los inconvenientes. Esta etapa es divertida e incluso podemos caer en el desequilibrio de la Euforia. Aquí estamos creativos, nos surgen nuevas ideas, pero des-afortunadamente, normalmente esta etapa, aunque muy intensa, no dura mucho.

En cuanto vas conociendo la realidad de lo que supone el cambio (lo que debes dejar, el esfuerzo que debes emplear,…), las emociones positivas menguan rápidamente fruto del miedo que te empieza a embargar y la incomodidad que vislumbras.

FASE 2: PESIMISMO DESINFORMADO

Esta segunda fase se caracteriza por pasar a un estado de negatividad emocional (arrepentimiento de emprender el cambio). En este punto, los beneficios que se visualizaban evidentes, ya no están tan claros, o ya no son tan importantes, o no se ven tan inmediatos, o los costes del cambio cobran su peso. El miedo actúa para que no pongamos en peligro nuestra zona de confort actual. Empiezas a plantearte si el cambio vale la pena respecto a la situación de riesgo que te vas a exponer (depende de las creencias que tengas al respecto) y del esfuerzo que tienes que hacer. Empiezas a valorar razones para abandonar el esfuerzo, de hecho, empiezas a plantearte que no estas tan mal y las cosas pueden ir a peor. Algunas personas que no han iniciado el cambio con suficiente convicción, compromiso o simplemente, el cambio no era lo suficientemente esencial,o quizás no provenía de su Sentir, abandonan el proceso.

FASE 3: VALLE DE LA DESESPERACIÓN

Aquí entramos en la fase crítica. Si has llegado aquí, es porque verdaderamente el cambio es importante para ti. En cambio, muchas personas abandonan el cambio en esta etapa.Ya hemos iniciado el cambio y vivimos todo el dolor que supone desprenderse de la situación anterior y enfrentarnos a la incertidumbre. Aquí la incomodidad está en su fase álgida, apenas hemos iniciado las primeras acciones por lo que no vemos resultado inmediatos y los beneficios parecen muy lejanos o menos importante. La manera más rápida y fácil para finalizar esta incomodidad es ir hacia atrás, volver a tu zona de confort anterior y mantener la manera que hacías las cosas. Racionalizas, que en el fondo no estabas tan mal antes.

Si abortas el proceso en esta etapa, volverás a la primera fase, que es mucho más divertida que trascender el valle. Puede ser que todavía no estemos preparados para ello, pero queramos o no, tenemos que transcender esta fase. Podemos apoyarnos en diferentes estrategias y tácticas para sobreponernos, como por ejemplo mantener la visión apasionada de los resultados del cambio, la fuerza del compromiso que hemos adoptado,… ya hablaremos de ello en otro artículo.

FASE 4: OPTIMISMO INFORMADO

Cuando logramos superar la fase dolorosa del «Valle de la desesperación», le sucede una fase en donde la probabilidad de éxito aumenta considerablemente. Empezamos a ver la luz. Las acciones que hemos realizado en el cambio empiezan a obtener los primeros resultados. Incluso el esfuerzo y los inconvenientes empiezan a disminuir ya que se convierten en hábitos y se configura tu nueva área de confort. Tu nueva mentalidad se consolida al vivir nuevas experiencias. Disfrutas de cosas nuevas que aparecen en tu vida y tu conciencia se expande. Ya estás cada vez más cerca del final. La alegría te empuja hacia adelante. La clave en esta fase es de no parar.

FASE 5. ÉXITO Y LOGRO

En esta fase final del cambio, los beneficios de tus nuevas costumbres y tu nueva mentalidad se empiezan a disfrutar plenamente. Las acciones que al principio eran dificultosas e incomodas se vuelven en rutinas. Ahora ya te has convertido en una versión diferente de ti, mejorada. Cada vez que culminas un ciclo de cambio aumenta tu capacidad, tus talentos, pero también tu confianza y tu autoestima. Es tiempo de disfrutar de tu nuevo estado. Celébralo. Date un premio. Más adelante, cuando llegue la llamada desde tu Sentir, podrás empezar otro ciclo de tu espiral evolutiva.

Si tienes en cuenta este ciclo emocional, podrás abordar con más garantías a tus procesos de cambio y transformación.

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