No rechaces tu indignación. Acéptala como un aviso de activación de tu Sentir. Es un darte cuenta de que existe una gran incoherencia, un gran desequilibrio que rompe la armonía esencial. Es un descubrir que se atenta contra la dignidad, del planeta, del Ser, de la Vida, y por tanto tú, que sientes, no puedes dejar de percibir esta señal que se muestra ante ti. Es un abrir los ojos, un despertar, un reconocer, un comprender y un filtrar.
 

 
Sin embargo, a partir de aquí no puedes más que dar gracias, reconocer tu propio valor al sentirte como ser consciente que ve desde el corazón. Y este reconocer tu verdad y la comprensión de lo que te rodea, no debería para nada, servir para alimentar un sentimiento de odio o una reacción de furia, porque de esta manera te estarías contagiando precisamente del caos y la desarmonía que tu mismo sentir había detectado. Darías pie a que fuese el miedo a que irremediablemente te empujase en tu actuar y te alejarías de tu Sentir Esencial.
 

No alimentes la desarmonía

 
Enfócate en no seguir alimentando ese engaño que ahora detectas, en no seguir participando de ese tomar partido en bandos, de ese impulso de combatir que es insano.

Concentra toda tu energía en seguir construyendo, en seguir creando tu mundo al compás de tu vida tal como tu lo ves y lo sientes, con los cimientos de la coherencia. Es la única manera de transformar de raíz este mundo hacia un mundo con otra luz, con otra esencia.
 

 
No te contagies del batallar, del culpar, del menospreciar, del odiar, porque de esa manera tu mismo entras al trapo del engaño vital.
 

El arte de contrar-restar, de re-equilibrar, de compensar

 
No silencies tu Sentir. Reconoce los desequilibrios pero trabaja con alegría para contra-restar y sembrar desde tu propio eje, desde tu propio poder aquello que esté en tu mano y que parta de tu corazón.

Deja que sea el corazón en equilibrio el que decida, el que cree, y no le des más vueltas a tu cabeza.

No te pierdas en intentar comprender lo incomprensible, porque vas a alimentar tu inseguridad, tus miedos ante los gigantes, ante lo dragones, antes «el enemigo» y así solo le estarás dando más fuerza al sinsentido.

 


 
Si eres capaz de mantener el equilibrio y ante la indignación, reaccionar de manera constructiva desde tu Sentir, habremos avanzado mucho, dando un primer paso en posicionarnos vitalmente como realmente queremos sentir y vivir.

Recuerda: desde el miedo o desde la alegría del corazón. También ahora, en los momentos de crisis, incluso de indignación.

Que el miedo no se instale para destruir tu equilibrio.

Recurre siempre a tu Sentir. CREA VIDA, CREA ARMONÍA, CREA BELLEZA.

¡ALURA! La magia de la vida está en la Alegría del Corazón

A %d blogueros les gusta esto: