«Nadie es profeta en su tierra», ¿Te suena este dicho?

El profeta viene de lejos, o te habla de algo que no tienes, que aspiras.

Al profeta lo reconoces como ajeno, algo que te falta. ¿Qué pasa si ese maestro, ese pionero, es cercano a ti?

Seguramente no aceptes que eso que anhelas esté a tu alcance.

Si ese otro (amigo, vecino, compañero,…) ha conocido tu anhelo, tiene una llave, ¿Por qué tu no das el paso?: «No puede ser tan fácil, ha de ser más complicado, más lejano,…». ¡Aceptar que en nosotros mismos está la solución, cuesta muchísimo!

Si acepto al amigo como profeta, él que es cercano a mi, que forma parte de mi vida, de mi entorno, me estaría impulsando a mi mismo a cambiar, me estaría cuestionando porque no hago nada cuando ya lo tengo todo.

Por eso es más fácil escuchar a los desconocidos. Otorgar maestría a aquellos que no sabemos quienes son, ni siquiera su nombre, su profesión, que no les hemos visto crecer…pero en realidad da lo mismo, aquí o allí, todos estamos conectados.

Y lo más triste es que no somos profetas en nosotros mismos. Escuchamos desde el exterior y hablamos al exterior constantemente, como loritos, «La respuestas están en uno mismo». ¿Pero donde está hablarnos y preguntarnos a nuestro interior? ¿A caso tiene mucha fuerza que «hablar solo es de locos»?

Práctica tu SENTIR, y encuentra tu verdadero profeta. Quizás esté a pocos metros de ti en cada momento en tu día a día (un amigo, un camarero, una matricula de un coche,…). Quizás estés preparado y ya lo puedes encontrar en ti en este preciso momento.

No lo dudes y práctica. Volver a SENTIR.

Puedes aprender más en nuestros talleres vivenciales, Webinarios, cursos on-line y/o en nuestros libros "El PODER del SENTIR en tu día a día", "El Viaje Chamánico, un pasadizo a tu SENTIR (Mundo Interior)"

A %d blogueros les gusta esto: