¿Qué prevalece en tu vida?¿El modo consumidor?¿El modo productor?¿Vives en equilibrio en este ámbito?

Este fin de semana nos ha llegado este manifiesto escrito por Garrett B. Gunderson: «El manifiesto del productor». En este manifiesto se refleja perfectamente el espíritu de «aportar valor» que creo que tenemos todos de forma innata, pero que se ve muchas veces reprimido o anulado por la tendencia de la sociedad a llevarnos a modo «consumidor».Cuando te pones en modo productor, pones tus talentos al servicio del mundo que te rodea, tu creatividad se ilumina, y tu entusiasmo se revitaliza. Activas tu fuego interior y aniquilas el miedo. El empuje vital te hace fluir. Tu vida cobra sentido, en todos los ámbitos.

Manifiesto del Productor de Valor

«Yo produzco más de lo que consumo.

Yo rechazo la complacencia, la mediocridad, el conformismo y la dependencia. No me dejo dominar por el miedo. Estoy impulsado por la visión y la pasión, que se rige por los principios, guiados por los ideales y los valores.

Yo no consigo mis logros gracias a la suerte. Alcanzo el éxito a través del esfuerzo consciente. No tengo derecho a los frutos del trabajo de otro hombre. Mi vida, mis resultados son mi responsabilidad.

Yo no soy una víctima de las circunstancias. Yo soy un vencedor por decisión y determinación.

Yo vivo por diseño, no por defecto. No busco la comodidad rancia de un puerto seguro, sino la emoción de alta mar.

Mientras que otros se quejan de sus problemas, yo creo oportunidades y soluciones. Veo la abundancia donde otros ven la escasez. Yo soy un innovador implacable.

No espero alcanzar “algún día” la felicidad, elijo la felicidad ahora.

No tengo miedo de actuar y fracasar, el fracaso es simplemente un aprendizaje acelerado. Valoro la persistencia tanto como el talento y la inteligencia.

Confío en mi voz interior, no en la sabiduría de las multitudes.

Mientras que otros roen los huesos de la seguridad, yo me doy un festín con la carne de la libertad. Mientras que otros critican desde sus sofás e inundan Wall Street, yo me afano en las trincheras. Mientras que otros están culpando, yo estoy muy ocupado construyendo.

No voy a mentir en mi lecho de muerte, atormentado por la idea de lo que podría haber sido. Voy a dejar un legado de contribución y servicio.

Yo soy un productor.»

Evidentemente, ser productor no implica que dejes de ser consumidor. Tiene que haber un equilibrio entre las dos polaridades.

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