En este artículo vamos a explicar brevemente de que se trata el “Coaching Tradicional”. Es el que actualmente se utiliza en la mayoría de las escuelas de este arte. Nos servirá como referencia para distinguirlo del nuevo enfoque de coaching que proponemos y fomentamos desde Gestión Vital Hoy: el “Coaching Vital” o “Coaching desde el SENTIR”.

El “coaching tradicional” ha aportado muchas cosas buenas a nuestra sociedad. Ha ayudado (y está ayudando) a muchas personas en su intención de cambio. Sin embargo, es necesario dar una vuelta más profunda a este arte. Es necesario que llegue a ser verdaderamente un proceso de transformación de vidas. Ha de conseguir consolidar en las personas, un alineamiento de su sentir-pensar-actuar. Este alineamiento que proponemos, vivir en coherencia con el SENTIR,  es el que proporciona a la persona un sentido a su vida en su día a día. Asimismo genera un giro en su estado interno. La persona pasa a VIVIR disfrutando de nuevo la alegría y la confianza por la vida en el mundo que se desenvuelve.

¿Qué es el Coaching Tradicional?

Es un entrenamiento personalizado y confidencial en el que una persona (Coach) ACOMPAÑA a otra (Cliente o Coachee) a pasar de una situación actual a una situación deseada. Todo ello a través de una metodología concreta, el uso de diversas herramientas (procedentes de distintas disciplinas) y en el marco de las conversaciones entabladas entre ambos.

Algunas de las características más significativas del coaching tradicional son:

– Es un proceso o entrenamiento personal y confidencial.

– Tiene como objetivo desarrollar el potencial de una persona o equipo, orientándolo hacia la consecución de un objetivo personal o profesional.

– Se lleva a cabo entre un Coach y un Coachee o cliente (individual o grupal) en el marco de conversaciones y dinámicas entre ambos.

– Suele tener una duración determinada en el tiempo, y se estructura en sesiones individuales y/o grupales/de equipo.

– La transformación procede del aprendizaje propio (el coach no aconseja ni dice al cliente lo que ha de hacer).

– Se utilizan herramientas procedentes de distintas disciplinas (filosofía, pnl, etc…) sobre la base de una metodología concreta.

– El proceso está dirigido hacia el futuro, hacia la consecución de un objetivo por parte del Cliente y con el ACOMPAÑAMIENTO y PRESENCIA del Coach.

La responsabilidad del proceso es del cliente, a través de su grado de implicación tanto durante las sesiones como fuera de ellas (ejecución y desarrollo de sus planes de acción).

– El enfoque es más sobre las soluciones que sobre el problema.

Algunas consideraciones particulares que tenemos sobre el “Coaching Tradicional”

 

Aunque los principios del “Coaching Tradicional” son muy poderosos, y sin duda, ayudarán al cliente o coachee a conseguir sus objetivos, vemos que quizás no tiene en cuenta algo que creemos fundamental: se focaliza más en metas y objetivos de los que no queda claro su procedencia. ¿Derivan de un “querer egóico o impuesto por la sociedad” o es una “necesidad esencial” de la persona?. En el primer caso, posiblemente, aunque se consiga el objetivo, se mantendrá la insatisfacción subyacente y continuará el vacío. En el segundo caso se saciará la necesidad y se sentirá la satisfacción de completitud.

Podemos observar que, en muchas ocasiones, los coachs están más centrados en aplicar la metodología y dinámicas según lo académicamente aceptado o “certificado”, que en prestar atención plena. De esta manera, el coach, no “se permite” dejarse llevar por el momento y la circunstancia que vive con su cliente/coachee y aplicar su creatividad para adaptar las herramientas que conoce (o puede generar in-situ). Este estado de conexión facilita el mejor fluir de la sesión y genera un ambiente y contexto que facilita la apertura profunda en el SER, tanto de su cliente como en él mismo.

No olvidemos de la importancia y el impacto profundo de lo vivencial, así como proporcionar un estado anímico y energético de empoderamiento en la sesión. Ya sea a través de la risa, el juego, el propio escenario (playa, bosque, lugar especial,..) así como tener la intención siempre presente de entrar en las entrañas y no quedarse en lo superficial o banal. Entrar en cuestiones difíciles a pesar de que se pueda sentir muy incómoda la persona atendida. Eso es, posiblemente, es una muy buena señal.

Quizás sean estos tres últimos puntos de los más diferenciadores del nuevo “Coaching Vital” o “Coaching del SENTIR” que proponemos.

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