Llega un momento que todo parece estar en calma. Sientes que fluyes más, al menos de una manera más sencilla, más rodada, es casi un momento de plenitud, un momento de paz. Estás justamente frente un momento en que puedes disfrutar de tu inspiración y de tu creatividad. Aprende a darte cuenta de ello, a sentirlo, a provocarlo.

Quizás encuentres esos momentos de dicha después de una experiencia amorosa, o de superar un reto importante, o a partir de la contemplación de un hermoso paisaje, o después del éxtasis de la risa profunda en tus momentos más divertidos,…has de detectar tu cuando.

Puedes aprovechar esos momentos para avanzar en aquello en que tu día a día necesites más. Es hacer desbordar el cántaro de miel cuando esta lleno. Una pequeña explosión festiva y de éxtasis.

Darte cuenta de ello, de esa paz, de ese equilibrio, y ser capaz de desbordarte para moverte, avanzar y crear.

Infla hasta el final tus pulmones de manera que ya no puedas más, con la conciencia de que cada una de tus células, cada una de las partes más ínfimas de tu ser están siendo saciadas y colmadas al igual que todo tu ser esta colmado y hace sentirse más colmado al ser infinito (hacia adentro y hacia afuera).

Siente la plenitud y a continuación ve más allá y advierte, cercionate y comprende que estás a punto de dar el paso creativo, que tu ser puede!, y desbórdate en ideas, sentimientos positivos y toma decisiones.

Busca estos momento antes de iniciar esas tareas pendientes, cuando quieras tener más claridad de decisión, escúchate a lo que venga después. Escribe, compone, pinta, recita, imagina, planifica, moldea con tus manos,…déjate fluir al Sentir. Es el momento de presentar al mundo el valor que llevas adentro.

No solo debemos buscar la plenitud en tu vida, sino derramar nuestro éxtasis en la vida cotidiana para si impregnar nuestra vida con nuestra verdadera esencia.

Esa es la manera de co-crear activamente y experimentar el éxtasis de jubilo amoroso de la vida.