El esfuerzo a la hora de conseguir una meta es muy necesario. Implica empeño, deseo, superación,…siempre hay un gozo subyacente.

Cuando hablamos de sufrimiento, es que algo ya nos supera. Es un aviso de que quizás algo no vaya bien, bien encaminado o que falte.

Así como el dolor es la señal al cuerpo, el sufrimiento es la señal a otro nivel (la mente?). Es señal que algo puede romperse. Quizás porque vayas encaminado contranatura.

Más que transcender el sufrimiento, deberías analizar que falta, que falla.

Quizás no sea tu meta, quizás no estás suficiente maduro para correrla.

Yo te diría por tanto que basta de sufrir por sufrir.

No es mejor el mártil que el que feliz por la vida consigue sus metas. Hay mucho oculto tras estas cuestiones.

Se admira más al que sufre que al que goza. Sinceramente, ¿te parece que tiene sentido? El que goza, se expande. El que sufre, se rompe.

Deberás por tanto diferenciar el esfuerzo y la superación, empujes necesarios para encaminar tu fluir, del sufrimiento que es un indicativo que quizás falte algo necesario, algo esencial para iniciar tu viaje.