Es tiempo ya de activar nuestro Chaman Interior, un arquetipo que nos empodera con la Madre Tierra y el Universo y activa nuestro SENTIR más profundo. Hemos de romper con el tabú de la leyenda del Chaman como un personaje reservado para aquellos que tienen talentos muy especiales y exclusivos.

El Chaman es aquel que VE, el que SABE,  en esta y otras realidades, pero sobre todo el que SIENTE, el que forma parte del TODO. El Chaman interior se activa cuando disponemos de una MENTE DESPIERTA y UN CORAZÓN VALIENTE.

El Chaman es uno más y no le importa, al contrario, lo bendice. Forma parte de la tierra y se siente dichoso por ello. No desentona. Su luz es verde. Pues es naturaleza, como la de los árboles y las plantas aromáticas y los animales. Adora el sol, el aire, el viento, el agua, las estrellas! Ese es el sentir chamán.

El chamán adora la vida, vive con alegría, con confianza certera. Siente que desde la vida vivida forma parte de una gran rueda de comunidad en la que todos nos nutrimos en sano equilibrio y damos y recibimos con equidad, con respeto.

¿En que nos convierte el despertar del chaman interior?

El nuevo chaman ha de ser creativo. No ha de escatimar en crear, hacer, desde la ganas de modelar el mundo, sintiéndose participe de la creación del mismo.  Sitiéndose parte activa. Sintiéndo la energia creadora y la belleza creadora en su día a día. Disfrutando el momento, sonriendo, acariciando la vida, bendiciendo cada día y con ganas de cumplir su cometido y misión. Sabiendo empoderarse con las pequeñas cosas que son sencilllas, el Sol, el aire, la música, el agua, los hermanos naturales (la creación, animales, plantas, minerales, Planeta entero y otros Estrellas), siéndo capaz de encontrar la propia luz en cualquier lugar y proyectarla en su vida, influyendo en la rueda de la vida, dejando huella, satisfecho, dichoso.

Un “valiente” porque desde la sencillez es todo más fácil, positivo, centrado. Se vuelca y disfruta en el dar y se ama en el recibir. Se divierte y fluye con los retos de la adversidad.  Sabe que en este juego nada hay que temer pero todo hay que respetar.

HOMBRE PAZ Y HOMBRE VIDA.