Cada cual tiene dones y talentos a desarrollar. Algunos más terrenales, otros más sutiles. La vida esta esperando a ello. Es el flujo natural que realicemos nuestros dones y los compartamos con los demás.

 

Todos somos poderosos, tenemos el poder de las capacidades que tenemos para hacer que anhelamos en verdad hacer, aquello a que venimos a hacer, pero falta volver al propósito, a nuestra misión, conocer nuestro verdadero poder.  

 

Como no soy diferente a los demás en este aspecto, en mi caso,  y no hace mucho, cuando me alinee con mi propósito y conecte con la agenda de mi alma, descubrí que uno de mis dones innato es que canalizo la energía de la DICHA. 

 

Para que tengáis una idea básica de que se trata esta energía, os muestro algunos  trozos de mensajes del alma respecto a la canalización de este tipo de energía que son sencillos y clarificadores:

 

“La energía de la DICHA es transformadora, es armonizadora y trae paz y sosiego así como luz. Saca brillo y pule almas. Es guía y es reconexión con el SER.

 

Estado de DICHA es objetivo y es consecuencia de salir del bloqueo y de poder ver con el corazón. El poder ver el porque. Es por tanto sanadora.

 

La energía de la DICHA convierte el hielo en agua pura, viva, que fluye. Se activa para trabajar o activar la vida, para activar el SENTIR. La imagen de un SER helado, congelado que sale de su cubo de hielo y puede percibir por fin esa nueva vida, ese nuevo sentir tan cálido es muy gráfico. Te permite ver con otros ojos, menos capas que aíslan. SENTIR es comprender y ver desde el alma, desde la profundidad del SER, desde la pureza. Es agua cristalina que fluye. No se puede SENTIR sin calor, con el corazón congelado.

 

Sentimos todos. Alguna vez hemos conectado con ese SENTIR. La sonrisa de un niño, la majestuosidad de una montaña. con la mirada de la persona amada, el abrazo de la madre. Llegar sentir esa armonía, esa paz, ese equilibrio, esa alegría vital que da el saber que la vida es bella. Hermosa tanto en la salud como en la enfermedad, que también “la sombra” es necesaria. Sentir es vivir por los ojos, por la piel, por el sabor, por el alma. Sentir es darse cuenta que compartimos la vida con todos, con !TODO!. Que todo esta bien así, cuando no podemos evitar dibujar sonrisas y regalar, la calidez te embarga.

 

Cuando canalizas DICHA es una primera caricia para el alma. Llegan bien adentro, funden barreras. Hay tantas barreras. Por tanto ayudan a liberar y a activar ese estado. De un estado latente a una vida responsable de vivir. Un estado activo. Encender la chispa, el fuego interior. Cómo el calor que acoge y acompaña al polluelo a salir del cascarón. Es muy diferente la vida encerrado, solitario, solo a la vida del renacer, descubrir.

 

Ser capaz de romper barreras y lanzarse valiente a la alegría de vivir. 

 

Sin embargo, la DICHA a su vez es capaz de apaciguar fuegos. Si el corazón está embriagrado de iras, de miedos, la dicha puede aportar la calma y sosiego necesario para equilibrarlo. Pararlo para cambiar el ritmo vital. Una vez el corazón vibra y suena diferente, cuando se logra descansar de la presión y la opresión (el amor que se emana es enorme). La persona puede empezar a abrirse, al sentir, al despertar.”

 

 

ALURA: La Magia de la Vida está en la Alegría del Corazón.