La energía de la DICHA es una energía pura, es transformadora, es armonizadora y trae paz y sosiego así como luz. Saca brillo y pule almas. Es guía, recupera el SENTIR y es reconexión del SER.

Pero, ¿A quien puede ayudar la canalización de este tipo de energía?

“Una persona que siente un sin sentido de la vida en su día a día, que debería ser diferente.

Una persona que está en búsqueda, sensible, que aprecia la belleza, la naturalidad, la sencillez, que se entristece, ríe, llora y ama pero que se encuentra bloqueada, sin rumbo, sin entender, sin atreverse, apagada.

Una persona que necesita tomar decisiones, que necesita respirar y llenarse de luz, que necesita enchir el pecho y suspirar.

Personas que llevan mochilas y van hacia caminos no marcados. Que necesitan guía y orientación, claridad.

Personas que tienen que hacer STOP. Pararse y mirar en las cuatro direcciones, y SENTIR, como vivir, que valorar, que hacer, que SER.

Personas que tienen que tomar el timón y decidir el rumbo. Que saben su rumbo pero necesitan pararse , una empujón, un ánimo adelante.

También personas que necesitan y anhelan soñar. Personas que saben que en el fondo la vida debe apreciarse pero se dejan todavía arrastrar por la marea, a la deriva, personas que necesitan afecto y necesitan ser arropadas, ser abrazadas, personas que necesitan que les miren como personas bellas, como lo que son.

Personas que necesitan SENTIR el Sol, el viento en la piel, el agua y la tierra en sus pies y manos.  Personas que anhelan beber el agua fresca, oler la vida natural  que hace comprender que todo encaja y es sencillo, personas sensibles a la energía de un árbol, a la belleza de una flor, la pureza de los sonidos del campo, a la perfección del vuelo de las aves.

Personas que necesitan conectar con personas desde la autenticidad del ser que se refleja en los ojos de cada uno.

Lazos puros de energía compartida.”

ALURA: La magia de la Vida está en la Alegría del Corazón.